martes, julio 23, 2024

Fuerzas Armadas, una incógnita en la actual coyuntura política venezolana

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La Fuerzas Armadas pilar del régimen chavista desde 1999

Caracas.- Hasta ahora fieles a Hugo Chávez, nadie sabe qué actitud asumirán los militares de Venezuela si se produce una crisis de liderazgo en un ambiente de gran polarización. Siete de los 23 ministros bolivarianos salieron de los cuarteles.


La impresión predominante es que los militares están en un compás de espera, aguardando a que el panorama se despeje un poco y se resuelvan algunos de los grandes interrogantes del momento, reseña Infobae.

En particular la situación interna del oficialismo, donde sus dos cabezas más visibles -el vicepresidente Nicolás Maduro, preferido de Chávez como candidato de su partido a la presidencia si él no puede seguir, y el presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, que debería asumir temporalmente la presidencia hasta nuevas elecciones- no han podido llenar el vacío de poder dejado por Chávez.

En el ámbito militar hay incertidumbre acerca de quién decide sobre la estrategia operativa de la fuerza armada, los ascensos o retiros en la institución aglutinadora que ha salvado a Chávez de un golpe de estado y que cumple funciones cruciales en sectores que van desde la empresa petrolera estatal y el combate a la delincuencia hasta la distribución de alimentos.

El general retirado Antonio Rivero, fuerte crítico del gobierno, fue el primero en alertar sobre el vacío en la cima.

Rivero declaró al sitio de internet Noticias24 que el 10 de enero, fecha de inauguración de un nuevo mandato de Chávez, «no habría comandante en jefe en la fuerza armada nacional si no asumía Diosdado (Cabello) ante la ausencia del presidente.

El oficialismo niega que haya un vacío de poder y Maduro ha tratado de disipar cualquier duda sobre las lealtades de la fuerza armada al aparecer en público junto a altos oficiales. El miércoles, durante un acto en la Academia Militar, transmitió el «agradecimiento» de Chávez «a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana por tanta lealtad hacia él».

En los 14 años que lleva en el poder, Chávez ha tratado de convertir a los militares en defensores de sus políticas socialistas. En 2002, un grupo trató de derrocarlo y otro lo rescató. Desde entonces promovió a los aliados.

Lo cierto es que su gobierno está repleto de militares, incluidos siete de sus 23 ministros. Cuando el mandatario ganó las elecciones de octubre, 11 de las 23 gobernaciones quedaron en manos de ex militares allegados a Chávez.

Paralelamente a los 134.000 efectivos de las fuerzas armadas tradicionales están los 125.000 de las milicias, con menor poder de fuego y nivel de instrucción que aquéllas, pero reforzadas con recursos e ingresos por el gobierno.

Unos 30.000 milicianos tienen «capacidad de ser considerados combatientes», según la presidenta de la ONG Control Ciudadano Rocío San Miguel.

Diego Moya-Ocampos, analista político de la consultora económica IHS Global Insight con sede en Londres, afirmó que «no hay mucho que las fuerzas armadas estén dispuestas a hacer por el momento», especialmente en un contexto en el que no está claro el estado de salud de Chávez, pero indicó que podrían darse «cambios dramáticos» en el supuesto de que el mandatario queda inhabilitado o muera.

Algunos opositores han denunciado que en el seno de la fuerza armada existe gran descontento debido a la presencia de militares cubanos, los bajos salarios, un deficiente sistema de seguridad social, el fortalecimiento de las milicias y un equipamiento militar obsoleto que sería una de las causas de recientes accidentes aéreos.

«Hay un malestar muy grande» en relación con la presencia de funcionarios cubanos en los cuarteles, afirmó el almirante retirado Iván Carratú, pero expresó dudas de que la «incomodidad» que genera esa situación, así como los otros problemas económicos y sociales, puedan producir una rebelión.

Una de las circunstancias que genera dudas sobre cómo podría comportarse el sector militar ante una eventual transición política es la existencia de casi una decena de grupos internos que van desde los llamados «institucionalistas», defensores de la Constitución y que no respaldarán ningún gobierno de facto, hasta los «chavistas» y «revolucionarios».

Hay quienes opinan que si Chávez pierde la batalla que libra contra el cáncer desde mediados del 2011, Cabello podría pasar a ser el gran líder del oficialismo por su influencia en los altos mandos militares y en algunos sectores económicos que lo prefieren a alguien más radical como el vicepresidente Maduro.

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