La sostenida crecida del río Paraná comenzó a impactar con fuerza en el distrito de San Cosme y Damián, en el departamento de Itapúa, donde varias familias tuvieron que abandonarlas zonas bajas e insulares debido al avance del agua. Las tareas de evacuación asistida e instalación de refugios se concentran en diversos puntos críticos de la localidad.
Comunidades afectadas y despliegue de albergues
El repunte del nivel del cauce hídrico anegó terrenos en los sectores de Atinguy, Puerto Carrizal, la zona alta, San Pablo y la Isla Yacyretá. Ante la imposibilidad de que las familias permanezcan en sus viviendas, las autoridades locales y nacionales activaron los protocolos de traslado hacia zonas seguras.
Según datos de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), el organismo dispone de 35 albergues de emergencia acondicionados en el municipio. Hasta el momento, estos espacios brindan resguardo temporal a cerca de 80 personas que fueron retiradas de los puntos de mayor riesgo.
Asistencia con insumos básicos
A la par de la evacuación y el reasentamiento temporal, la SEN informó sobre la distribución de kits de víveres e insumos de primera necesidad para los pobladores damnificados. La asistencia busca paliar la interrupción de las actividades productivas y cotidianas en las zonas anegadas.
Los organismos de emergencia mantienen el monitoreo en la ribera del Paraná, considerando que el caudal de agua no muestra signos de estabilización inmediata, por lo que no se descarta que el número de evacuados aumente en las próximas horas.
