Un sorpresivo encuentro entre el expresidente Horacio Cartes y el también expresidente Mario Abdo Benítez generó una fuerte sacudida en la interna de la Asociación Nacional Republicana (ANR). La reunión entre ambos líderes, históricamente enfrentados en la arena política, ocurre en un momento de creciente tensión dentro del oficialismo y abre interrogantes sobre los reacomodamientos de fuerzas con miras a los próximos comicios de 2028.
Fisuras en la cúpula y reconfiguración de fuerzas
El acercamiento entre los principales referentes del cartismo y del abdismo se produce en medio de señales de fractura en la cúpula partidaria, marcadas por un distanciamiento entre Horacio Cartes y el vicepresidente Pedro Alliana, además de las fricciones existentes con la gestión del presidente Santiago Peña.
A la par de estos ruidos en la estructura gubernamental, la disidencia colorada atraviesa un proceso de reorganización. En este contexto, el eventual diálogo entre ambos exmandatarios alimenta diversas hipótesis sobre un posible pacto pragmático que reorganice los liderazgos y el reparto de influencias en el tablero político nacional.
Especulaciones con la vista puesta en 2028
Las diferencias de fondo entre los sectores que lideran Cartes y Abdo Benítez marcaron la dinámica de la política paraguaya en los últimos años. Por ello, la sola posibilidad de una aproximación entre ambas figuras replantea las alianzas tradicionales de la ANR.
Aunque de momento no se han oficializado acuerdos ni pronunciamientos formales sobre el alcance de estas conversaciones, el episodio instala un nuevo escenario de negociación partidaria donde los movimientos tácticos buscan asegurar posicionamientos clave en el mediano plazo.
