La falta de consenso entre las autoridades estatales y los representantes gremiales ratificó el escenario de conflicto en el sistema sanitario público. Tras fracasar una nueva reunión tripartita, la Unión de Bioquímicos del Paraguay confirmó la realización de una huelga nacional convocada para los días 26, 27 y 28 de octubre. La medida resentirá la provisión de análisis clínicos en todo el territorio nacional y expone, una vez más, las deficiencias estructurales en la gestión de recursos e insumos del sector público.
Servicios resentidos y esquema de contingencia
La protesta abarcará la suspensión de las atenciones de rutina. Según explicó Natalia Zarza, vocera del gremio, durante las tres jornadas no se procesarán ni recibirán solicitudes de análisis ambulatorios en los centros asistenciales dependientes del Estado. Ante esta situación, desde la organización gremial instaron a los usuarios a acudir a los laboratorios durante esta semana previa para concretar los estudios agendados de carácter no urgente.
Para amortiguar el impacto en la población, la representación sindical garantizó la cobertura en áreas críticas. La atención estará resguardada en los servicios de urgencias, en las salas de pacientes internados y en las unidades de terapia intensiva. Se estima que más de 1.500 profesionales bioquímicos se sumarán de manera efectiva a las jornadas de paro en todo el país.
Reivindicaciones salariales y falta de insumos
El reclamo del sector aborda tanto las condiciones laborales del personal como la capacidad operativa de la red hospitalaria. Las demandas centrales planteadas ante las autoridades incluyen:
- Reajuste salarial para el personal de laboratorio.
- Mejores condiciones de trabajo e infraestructura en las dependencias públicas.
- Incorporación de nuevo personal y formalización de nombramientos pendientes en el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.
- Garantía de abastecimiento continuo de reactivos en las redes hospitalarias.
El desabastecimiento de insumos básicos en los laboratorios de la red pública representa uno de los puntos de mayor tensión, ya que limita de manera recurrente la capacidad de respuesta diagnóstica para los pacientes que dependen exclusivamente de la cobertura estatal.
Diálogo agotado sin resultados
La negociación fallida de este martes constituyó el segundo intento tripartito por destrabar el reclamo, con la participación de representantes del Ministerio de Salud Pública, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y la cúpula sindical. Ambas instancias de diálogo concluyeron sin un compromiso formal por parte del Poder Ejecutivo para dar respuesta a la plataforma de exigencias presentadas.
La falta de convergencia entre las proyecciones presupuestarias del Gobierno y los reclamos del sector profesional deja en firme el paro de 72 horas. La medida de fuerza pondrá a prueba la capacidad de respuesta de las guardias de urgencia y refleja la fragilidad de las mesas de negociación para resolver los reclamos de los trabajadores de la salud pública.
