La reactivación del tren urbano en el Área Metropolitana de Asunción sumó un nuevo capítulo administrativo, un terreno donde los anuncios suelen ser frecuentes pero las concreciones históricamente escasas. La ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, confirmó que la firma del contrato para la puesta en marcha del denominado Tren de Cercanías se concretará en la brevedad, lo que habilitará formalmente el inicio de los trabajos de ingeniería en el primer tramo del trazado.
El acuerdo institucional se suscribirá con el gobierno de Emiratos Árabes Unidos, actor internacional con el que el Poder Ejecutivo pactó el esquema de financiación durante los primeros meses de 2024. La validez de esta propuesta no se medirá por la foto oficial del protocolo, sino por la capacidad real del Estado paraguayo para transparentar las condiciones financieras del endeudamiento o inversión y acelerar los plazos operativos de una obra que acumula décadas de atraso estructural.
Números, plazos e impacto en el tráfico urbano
Según los datos oficiales presentados por la titular del MOPC, la inversión requerida para el montaje de la infraestructura básica alcanza los USD 450 millones. El plan contempla, en su primera etapa, una extensión de 18 kilómetros que conectará la capital del país con la ciudad de Luque, contemplando la construcción e integración de nueve estaciones a lo largo de la franja de dominio ferroviario.
El diseño del trazado incluye paradas en nodos con alta concentración de personas y tráfico vehicular: la estación de Luque, el Parque Ñu Guasu, el Comité Olímpico Paraguayo (COP), el predio proyectado para la Universidad de Taiwán, el Jardín Botánico y el corredor de la avenida Artigas, finalizando en la histórica Estación Central de Asunción.
De acuerdo con las proyecciones técnicas expuestas por la institución, el viaje completo entre la cabecera luqueña y el centro capitalino demandará un estimado de 26 minutos. La meta operativa es transportar a más de 40.000 personas por día, un caudal de pasajeros que, de concretarse en la práctica, representaría un alivio cuantitativo directo para los congestionados accesos viales a la capital, donde miles de ciudadanos pierden horas diarias en buses del transporte público o embotellamientos.
Estructura jurídica y los desafíos pendientes
La ejecución de la obra se instrumentará mediante una Sociedad de Objeto Específico. Esta entidad estará integrada por la empresa estatal Ferrocarriles del Paraguay SA (Fepasa) y la firma Etihad Rail, operadora ferroviaria nacional de los Emiratos Árabes Unidos. La alianza entre una entidad pública local caracterizada por su debilidad operativa y una corporación internacional reabre el debate sobre la capacidad de gestión del Estado para fiscalizar proyectos de gran escala.
Más allá de las cifras de inversión y las promesas de velocidad en los viajes, el Tren de Cercanías enfrenta retos inmediatos que la sola firma de un contrato no resuelve. La liberación total de la franja de dominio, la reubicación socialmente sostenible de las familias asentadas sobre la vía y la integración de la tarifa con el sistema de transporte vial existente son temas de fondo que determinarán si el proyecto se transforma en una solución estructural de movilidad o si se suma a la lista de iniciativas frustradas de la infraestructura nacional.
