Las intensas precipitaciones acompañadas de fuertes vientos y granizos registradas esta semana en el departamento de Caaguazú encendieron las alarmas en el sector productivo. El temporal afectó directamente a varios lotes de soja en pleno proceso de implantación, un revés temprano para una campaña agrícola que ya se preveía compleja debido a la inestabilidad climática. El impacto se focalizó en comunidades clave para la producción granelera como Santa Rosa, Yhu, Raúl Arsenio Oviedo y 3 de Febrero.
Este escenario expone nuevamente la alta vulnerabilidad de la economía agrícola paraguaya ante los eventos extremos. Aunque la soja representa uno de los principales motores de ingreso de divisas para el país, la inversión inicial de los productores queda expuesta a la intemperie en cada inicio de zafra. La pregunta de fondo que plantea este suceso no es solo cuánto se perdió esta semana, sino qué tan preparados están los productores para sobrellevar un ciclo que estará marcado por el fenómeno de El Niño, caracterizado por lluvias superiores a los promedios normales.
Daños en etapa crítica de germinación
El momento del temporal coincidió con la etapa más sensible del cultivo: la germinación y emergencia de las plantas. En este periodo, los plantines carecen de la robustez necesaria para soportar el impacto físico del granizo y la fuerza de los vientos, lo que deriva en pérdidas directas por rotura de tallos.
“Muchos plantines germinados se rompieron por el temporal. Los fuertes vientos y granizos arrasaron los campos”, explicó Flaminio Núñez, presidente de la Coordinadora Agrícola del Paraguay (CAP) en la zona.
Por su parte, el productor Darío Cañete, de la localidad de Yhu, reportó que en su zona de influencia directa unas 200 hectáreas resultaron afectadas por las tormentas. No obstante, el panorama aún deja margen para el optimismo técnico:
“Creemos que se van a recuperar, no fue tan fuerte el daño, pero nos dio un susto muy grande la tormenta”, señaló Cañete.
Manejo técnico ante el exceso hídrico
Con un pronóstico que anticipa la continuidad de precipitaciones abundantes, los especialistas del sector recomiendan prudencia antes de tomar decisiones drásticas como la resiembra, la cual implica duplicar costos operativos y de insumos en un mismo lote. La recomendación principal es observar la evolución de las plantas jóvenes, que conservan capacidad de recuperación si su sistema radicular no fue dañado.
Entre las medidas de mitigación sugeridas para los próximos días se destaca la verificación del drenaje de los lotes y la limpieza de canales para evitar el encharcamiento prolongado. Asimismo, se insta a evitar el ingreso de maquinaria pesada en suelos con exceso de humedad, una práctica común que suele compactar el terreno y agravar los problemas de escurrimiento.
El factor sanitario será el siguiente desafío. Los periodos prolongados de humedad y las heridas físicas causadas por el granizo en las plantas sobrevivientes constituyen la puerta de entrada perfecta para hongos y enfermedades. El monitoreo lote por lote y la asistencia técnica personalizada serán determinantes para definir si se justifica mantener el cultivo o avanzar hacia una resiembra parcial.
