El desplome del peso golpea el poder adquisitivo de receptores de remesas

Los compatriotas que reciben remesas desde Argentina son los más afectados con la depreciación del peso. La moneda argentina perdió el 78% de su valor en los últimos años frente al guaraní.

 

La devaluación del peso no afecta solamente a los argentinos o al sector comercial (por el contrabando), sino también a los miles de compatriotas que reciben remesas por parte de sus familiares que  en el pasado   emigraron  hacia el país vecino en busca de  mejores horizontes.

 

Mientras que 1.000 pesos recibidos hace dos años equivalían a G. 930.000; hoy por hoy, la misma cantidad representa apenas G. 400.000. Volviendo más atrás, en el 2005, 1.000 pesos representaban G. 2.130.000.

De acuerdo con los registros del Banco Central del Paraguay (BCP), el año pasado los paraguayos enviaron el equivalente a USD 14 millones a través del sistema financiero, USD 4 millones menos que el 2012. El alto costo de los envíos desde el vecino país, hasta 35% del monto a remesar, también influye en la caída de remesas a través de este canal, por lo que muchos compatriotas optan por enviar el dinero informalmente o juntar una cantidad importante y traerla personalmente.

La sucesiva devaluación del peso, año tras año y mes tras mes, es un severo golpe a los trabajadores paraguayos en el vecino país, porque representa para ellos una reducción de su «poder adquisitivo en términos de transferencias oficiales al Paraguay», explicó el analista Ricardo Rodríguez Silvero.

expropiación cambiaria. Esta semana, el peso argentino registró su cotización más baja históricamente, G. 400 a la compra. Esta situación genera que el poco dinero que suelen enviar los compatriotas a sus hogares de origen, convertido a guaraníes, disminuya sustancialmente, lo que es literalmente una «expropiación cambiaria del Gobierno argentino a todos ellos», agregó el analista económico

La contracara, según Rodríguez Silvero, es que la gran diferencia cambiaria implica ventajas a la hora de comprar en Argentina, así como visitar a los parientes. «Los viajes de visita de sus parientes locales, su estadía allá junto a sus seres queridos, así como sus compras, se vuelven sustancialmente más baratos», sostuvo.

El mercado cambiario paralelo fomenta poderosamente el contrabando de productos argentinos a Paraguay, abaratándose así los bienes de la canasta familiar, recordó.

Según el Gobierno argentino, 600.000 paraguayos residen en su país; sumandos con los descendientes, llegan a más de 2 millones, la segunda mayor colectividad después de los bolivianos.

Fuente: Ultima Hora