Tratar el cáncer infantil sin dolor: proyecto apunta a humanizar los servicios

Con elementos distractores en el entorno del paciente pediátrico puede cambiar la percepción e intensidad del dolor durante los procedimientos médicos que reciben los más pequeños y este forma parte de un proyecto ya con plan piloto en el Departamento de Hemato Oncología de Clínicas.

El Hospital de Clínicas presenta la campaña “Febrero Dorado 2020” una campaña de sensibilización de los tratamientos oncológicos en pacientes pediátricos que apunta a la disminución del dolor durante los procedimientos médicos a través de diversas actividades distractoras para los pequeños con diagnóstico de algún tipo de cáncer.

La Doctora Angélica Samudio, jefa de Hemato Oncología Pediátrica explicó en contacto con Universo 970 que se apunta a ser un hospital sin dolor ante los pequeños procedimientos y consiste en realizar diferentes actividades para que el niño centre su atención en otras cosas y perciba el mínimo dolor.

Por su parte, la Doctora Jazmín Servín señaló que recurren a actividades lúdicas en este proyecto que busca humanizar principalmente los servicios médicos y el cuidado que recibe el paciente con la disminución en la percepción del dolor.

“Los pacientes con cáncer reciben tratamientos dolorosos y múltiples y son estrategias medicamentosas y no farmacológicas para que el niño enfoque su atención en elementos de su entorno como juguetes, burbujas, cuentos, lápices, colores y hoja para pintar y dibujar y no está pendiente del procedimiento”, agregó en el lanzamiento de la campaña de sensibilización de la Lucha contra el Cáncer Infantil “Febrero Dorado 2020”.

La profesional afirmó que está demostrado que el dolor disminuye durante un procedimiento si hay elementos de distracción para el paciente y la respuesta es positiva hasta ahora con la implementación en el servicio.

“Hicimos todo un plan piloto y respondieron de manera genial, estaban divertidos, lo tomaron como un juego y esto ayuda a que el ambiente sea más amigable, disminuye la sensación de estrés no solo para el paciente sino para la familia y para quien realiza el procedimiento”, afirmó Servín.

Cada paciente recibe un diploma y certificado de valentía por aceptar someterse a los tratamientos.

El proyecto, forma parte del Programa My Child Matters de la Fundación Sanofi Espoir, prevé la capacitación de profesionales para que apliquen de manera sistemática todos los recursos disponibles para evaluar si los pacientes sufren dolor y tratarlo con los medios adecuados. Es importante que el niño pueda estar informado de lo que se le hará y convencido de que le causarán el menor dolor posible.

Además, este programa apuesta de manera decidida por la integración de la familia ante cualquier experiencia potencialmente dolorosa. Cuando se lleva a cabo un procedimiento que puede resultar doloroso, los profesionales sanitarios animarán a los padres a sujetar a sus hijos mediante posturas estudiadas de confort, que facilitan la realización del procedimiento y combaten la ansiedad del paciente, la familia y los profesionales, explicaron las profesionales.

El Kit anti dolor

Este kit cuenta con elementos distractores como juguetes, aparatos para estimulación respiratoria, y otros, que consisten en medidas no farmacológicas. También habrá medidas farmacológicas que tenemos por ejemplo sacarosa, una solución que se va unas gotitas en la boca para calmar el dolor y en caso de necesidad, medicamentos para disminuir el dolor. Las líneas de actuación se basan en la administración de analgésicos, como pomadas, jarabes o gotas, y también en las técnicas de distracción, el refuerzo positivo y la presencia de los padres.

Fuente: HOY.