La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) registró unos 500 reclamos en el área metropolitana luego del último temporal de lluvia y viento que afectó a la región. El fenómeno climático, que se extendió por un lapso de 30 a 40 minutos, bastó para dejar fuera de servicio a 23 de los 312 alimentadores con los que cuenta la institución, afectando principalmente a las zonas que aún dependen de redes aéreas desnudas.
José González, director de Distribución de la ANDE, informó que la caída de árboles y cartelería sobre las líneas de transmisión provocó daños y cortocircuitos en las redes de 23.000 voltios. Según el reporte oficial, el servicio en las redes primarias se normalizó en su totalidad alrededor de las 21:00, mientras que las cuadrillas trabajaron durante la madrugada para atender reclamos puntuales de baja tensión. Al amanecer, restaban solucionar unos 25 casos particulares.
¿Por qué ocurren las variaciones de tensión?
El director técnico detalló que los denominados “pestañeos” de luz ocurren habitualmente cuando opera un fusible en una de las fases de la red o por sobrecargas en los transformadores de una zona específica. Ante este escenario, la recomendación para los usuarios es desconectar los electrodomésticos y evitar el uso de acondicionadores de aire mientras persista la inestabilidad. Los reclamos deben canalizarse a través de la web de la ANDE o llamando al número 160.
González señaló que los trabajos de mitigación incluyen el reemplazo progresivo de líneas desnudas por redes protegidas y la colocación de nuevos transformadores en puntos críticos. Asimismo, advirtió sobre el peligro de la propaganda electoral o comercial colocada en los postes de luz, así como de los techos de chapa mal asegurados, ya que al desprenderse con el viento impactan directamente contra el tendido eléctrico.
Protocolo de seguridad y zonas críticas
Respecto a los tiempos de reposición, el funcionario de la estatal aclaró que los 23 alimentadores fueron restablecidos en menos de cuatro horas una vez que cesó la tormenta. Explicó que, por protocolo de seguridad y riesgo eléctrico, el personal técnico no puede intervenir las redes mientras persistan las precipitaciones.
Finalmente, mencionó que en la localidad de Villeta se presentó una situación compleja debido a un alimentador de línea desnuda que cruza por una zona con densa vegetación. A esto se sumaron inconvenientes en las conexiones de la red derivados de las altas temperaturas previas, cuya reparación técnica demanda un mayor tiempo de trabajo.
