El Ministerio de Salud Pública formalizó la incorporación de la doctora Cynthia Cardozo Nessi como viceministra de Rectoría y Vigilancia de la Salud. El anuncio, realizado por el titular de la cartera, Isaías Fretes, abre una etapa donde la permanencia de los cuadros directivos estará sujeta a rendición de cuentas. El movimiento en la cúpula sanitaria no es aislado: el propio ministro adelantó que se ajustarán otras piezas en el organigrama una vez que concluya la evaluación de desempeño de los actuales funcionarios.
La llegada de Cardozo aporta un perfil con recorrido en la función pública. La profesional cuenta con 23 años de antigüedad en el Ministerio de Salud y 28 años en el Instituto de Previsión Social (IPS). Es especialista en Ginecología, Obstetricia y Perinatología, además de poseer maestrías en Salud Pública y en Planificación y Conducción Estratégica Nacional. Sin embargo, más allá de los títulos, el verdadero desafío de la nueva viceministra estará en traducir esa trayectoria en una gestión ágil dentro de un sistema golpeado por falencias estructurales e insumos insuficientes.
Evaluación de resultados y frentes prioritarios
Durante la presentación en el Palacio de Gobierno, Fretes marcó una postura clara respecto a la rotación de autoridades. Explicó que las modificaciones en los equipos no responderán a un afán de renovación cosmética, sino a los resultados concretos que ofrezca cada sector.
“Los cambios no deben hacerse por el simple hecho de comenzar de nuevo”
, puntualizó el ministro, señalando que el criterio de permanencia responderá exclusivamente a la capacidad de respuesta operativa de los encargados de área.
Entre los temas urgentes de la agenda ministerial figura la situación del Hospital Nacional de Itauguá. Según las estimaciones oficiales, restan poco más de 12 meses para culminar el proyecto edilicio y de equipamiento. Para la reorganización de este centro asistencial, la cartera sanitaria recibe el asesoramiento técnico de especialistas del hospital Albert Einstein, con miras a estructurar el funcionamiento tanto del área médica y de enfermería como de la administración general.
Oncología, unificación de criterios y reclamos gremiales
El presupuesto para cuadros complejos es otro de los puntos centrales. Fretes anunció que proyectan destinar USD 200 millones para la compra de medicamentos en el Instituto Nacional del Cáncer (Incan) de cara al próximo ejercicio presupuestario. A la par, las autoridades plantean la necesidad de articular protocolos médicos unificados entre el Ministerio de Salud, el IPS y el Hospital de Clínicas. El objetivo de coordinar criterios de tratamiento busca optimizar recursos financieros y evitar la duplicación innecesaria de gastos en insumos de alta complejidad.
En el plano laboral, la conducción sanitaria abordó las protestas anunciadas por los profesionales bioquímicos. El ministro calificó los reclamos del sector como legítimos, aunque sostuvo que la vía para resolver la precariedad de los ingresos no debe centrarse únicamente en incrementos salariales ocasionales. La propuesta de la cartera apunta a estructurar una carrera profesional formal que garantice previsibilidad y mejores condiciones de trabajo a largo plazo.
La agenda institucional contempla además actividades en el interior del país. El próximo 14 de noviembre se llevará a cabo una jornada de atención médica en la localidad de Santa Elena, departamento de Cordillera, con la presencia de 202 profesionales de 26 especialidades, dentro de la iniciativa “Retribuyendo al Pueblo” de la promoción médica de 1983. Como antecedente, el 7 de noviembre se prevé un encuentro comunitario con la participación de exjugadores mundialistas y un seleccionado de la Liga Cordillerana.
