Un adelanto no anunciado en el bloqueo de la Costanera de Asunción generó este viernes un severo embotellamiento que afectó a miles de trabajadores y conductores que intentaban ingresar o salir del microcentro capitalino. La medida, aplicada de forma intempestiva en el marco de la organización de un evento internacional, provocó extensas filas de vehículos y una marcada desorientación en los accesos viales.
El cierre de la arteria clave se ejecutó sin una campaña de comunicación previa que alertara a la ciudadanía sobre el cambio de horario. Esta falta de previsión tomó por sorpresa a los automovilistas, quienes quedaron atrapados en un cuello de botella en los tramos conectores con las avenidas Artigas y General Santos, saturando rápidamente las vías alternativas.
Falta de información y fallas en el operativo
La principal molestia de los afectados radicó en la ausencia de avisos oportunos a través de los canales oficiales de tránsito y redes institucionales. Al no contar con reportes a tiempo sobre la restricción vehicular, el flujo habitual de la hora pico desembocó directamente en los puntos clausurados, donde la presencia de inspectores resultó insuficiente para encauzar el desvío de manera eficiente.
Usuarios de la vía pública expresaron que los itinerarios alternativos no fueron señalizados correctamente, lo que derivó en demoras de más de una hora para tramos que habitualmente se recorren en pocos minutos. La falta de criterio técnico en la coordinación del operativo dejó al descubierto la debilidad en la planificación de cortes viales urbanos ante eventos de gran escala.
Impacto en la movilidad metropolitana
El colapso en la Costanera repercutió de forma directa en todo el esquema de movilidad del área metropolitana. La sobrecarga de vehículos en las avenidas secundarias paralizó el transporte público y afectó el cumplimiento del horario laboral de trabajadores que dependían de esa ruta de acceso rápido.
Hasta el momento, las autoridades responsables del manejo del tránsito capitalino y de la organización del evento no emitieron un reporte oficial aclaratorio respecto a los motivos que llevaron a modificar el cronograma del bloqueo sin previo aviso a la población.
