Paraguay y Estados Unidos formalizaron una serie de acuerdos de cooperación orientados a reforzar la seguridad fronteriza y combatir el narcotráfico mediante la vigilancia e interceptación aérea. Los convenios fueron suscritos en Asunción entre el canciller nacional, Rubén Ramírez, y el subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau. El trasfondo del pacto expone la urgencia de dotar de capacidades tecnológicas a un Estado paraguayo cuya debilidad en el control de su propio territorio sigue siendo una materia pendiente estratégica.
Intercambio de inteligencia para el control del espacio aéreo
El acuerdo en materia de lucha contra el crimen organizado establece un marco formal para implementar procedimientos de interceptación de aeronaves. El convenio habilitará el intercambio de datos de radar, información de inteligencia y asistencia técnica proporcionada por Washington para monitorear el espacio aéreo nacional.
Desde la Embajada de Estados Unidos en Asunción destacaron que la iniciativa busca fortalecer la capacidad operativa local frente a vuelos sospechosos vinculados a redes trasnacionales. Esta cooperación apunta de manera directa a una de las vulnerabilidades más críticas de la infraestructura de seguridad paraguaya: la falta de cobertura en zonas alejadas. El propio ministro del Interior, Enrique Riera, había admitido en 2023 que en la región del Chaco existía un área sin vigilancia de aproximadamente 90.000 hectáreas, calificada por las autoridades como un espacio desprotegido propenso al tránsito aéreo no autorizado.
Biometría y control migratorio en tiempo real
El segundo eje del acuerdo abarca la seguridad en las fronteras terrestres y aeroportuarias. A través de este entendimiento, Washington proveerá al país el Sistema Seguro de Comparación y Evaluación de Identificación Personal (PISCES, por sus siglas en inglés). Esta plataforma tecnológica permite cotejar en tiempo real huellas dactilares y reconocimiento facial con datos biográficos de los pasajeros.
Según lo informado por la Cancillería Nacional, la implementación de la herramienta irá acompañada de procesos de capacitación y transferencia de conocimientos para el personal asignado a los controles de ingreso al territorio nacional. El objetivo oficial es optimizar el monitoreo de flujos migratorios y elevar los estándares de identificación de personas con antecedentes o requerimientos judiciales.
Marco diplomático e inversiones
La firma de estos documentos se dio en el contexto de una visita oficial de tres días por parte de Landau, quien encabezó una delegación integrada por el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, junto con empresarios estadounidenses interesados en explorar oportunidades de inversión en el país. Durante la jornada, la comitiva del Gobierno norteamericano mantuvo audiencias con el presidente de la República, Santiago Peña, y el vicepresidente Pedro Alliana.
Los pactos suscritos se suman a otros entendimientos bilaterales alcanzados en los últimos meses, como el Acuerdo sobre el Estatuto de Fuerzas (SOFA) firmado en diciembre pasado, el marco para la estancia transitoria de migrantes no admitidos en suelo estadounidense y el convenio de Tercer País Seguro. Estos compromisos confirman la alineación en la agenda de seguridad regional entre Asunción y Washington, aunque al mismo tiempo recuerdan que la dependencia de tecnología externa sigue siendo la principal respuesta gubernamental ante fallas estructurales históricas en la protección de los límites nacionales.
