La crisis desatada por el proceso de resolución de ueno bank suma un nuevo y pesado actor a la mesa de acreedores. Itaipú Binacional confirmó que inició acciones legales ante la Fiscalía General del Estado y que activó gestiones ante el Banco Central del Paraguay (BCP) para intentar recuperar una millonaria masa de recursos depositada en la entidad financiera intervenida: G. 115.200 millones y US$ 163,8 millones al 3 de noviembre.
El hecho no es menor ni se limita a un simple trámite administrativo. La suma de ambos montos supera los US$ 180 millones al cambio actual, lo que plantea una interrogante de fondo sobre los criterios de concentración de riesgo y la efectividad de los controles en la colocación de fondos públicos y binacionales en el sistema bancario de plaza.
El origen de los fondos y el impacto en la liquidez
Según el informe oficial de la Binacional, las operaciones financieras con ueno bank arrancaron en enero de 2025. Para el 3 de noviembre de 2026, la exposición de la entidad en dicho banco alcanzaba los G. 115.200 millones en moneda local y US$ 163,8 millones en divisa americana.
Para poner las cifras en perspectiva, la propia administración de Itaipú detalló que estos recursos representan el 7,6% del total de los ingresos que entraron a Paraguay mediante remesas provenientes del Brasil entre 2024 y 2026. Dichos montos incluyen transferencias de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y movimientos de caja interna para el manejo de sus disponibilidades.
Pese a la magnitud de los fondos hoy atrapados en la resolución bancaria, la entidad remarcó que la situación no altera el funcionamiento cotidiano de la hidroeléctrica.
La situación de los recursos depositados en ueno bank no afecta el normal desarrollo de sus actividades
, aseveró la institución a través de un comunicado.
Las explicaciones sobre la política de colocación
Ante la evidente exposición, Itaipú argumentó que sus políticas de tesorería responden a estrictos criterios de rentabilidad y preservación de capital. Entre 2024 y 2026, la margen paraguaya recibió más de US$ 2.409 millones en concepto de remesas desde el Brasil, fruto de una mayor distribución de recursos entre ambos países socios.
La binacional explicó que la colocación de sus excedentes se realiza únicamente en bancos de plaza legalmente habilitados, que cuenten con calificaciones de riesgo AApy, Aapy o equivalentes, y que tengan la aprobación previa de su Directorio Ejecutivo. Bajo este esquema de diversificación, la entidad sostiene que la gestión financiera global generó ingresos por rendimientos cercanos a los US$ 450 millones en el periodo mencionado.
Sin embargo, el desenlace actual expone la distancia que a veces se abre entre los manuales de procedimiento sobre el papel y la realidad del sistema financiero. Que un porcentaje relevante de la liquidez binacional quede inmovilizado en una entidad en proceso de resolución obliga a revisar no solo la idoneidad de las calificadoras de riesgo, sino también la oportunidad con la que los organismos de supervisión detectan los deterioros patrimoniales.
Por lo pronto, Itaipú prometió agotar todas las vías administrativas ante la Superintendencia de Bancos del BCP y las instancias penales ante el Ministerio Público. Resta ver cuánto de este volumen de dinero regresará efectivamente a las arcas de la entidad y qué lecciones dejará este episodio para la administración de las finanzas públicas en el país.
