La reciente crecida extraordinaria del río Paraná no solo volvió a encender las alarmas por el impacto social aguas abajo, sino que puso bajo tensión directa la propia infraestructura de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). La fuerza imprevista del caudal obligó a la central a activar un plan de obras de emergencia para resguardar los cimientos de la torre número uno de la Línea Argentina 3 de extra alta tensión, afectada por el desprendimiento parcial de su revestimiento protector en las inmediaciones de Ituzaingó, provincia de Corrientes.
El fenómeno responde a las intensas precipitaciones registradas en la cuenca alta del Paraná, un escenario climático que forzó a la administración de la represa a abrir de manera completa las compuertas de sus vertederos principales. Esta maniobra, imprescindible para evacuar el excedente hídrico y garantizar la seguridad de la represa, generó sin embargo una presión inusual de las corrientes y el oleaje sobre las estructuras de contención operacional.
Intervención técnica en la Cota 65
El punto crítico de la contingencia se focaliza en la denominada berma de sacrificio de la Cota 65. Esta obra de ingeniería tiene como función primordial amortiguar la fuerza del agua antes de que golpee las bases de sostén del tendido eléctrico. Según confirmaron fuentes oficiales de la entidad, el deterioro de la protección rocosa exigió el despliegue inmediato de maquinaria pesada para la colocación de un revestimiento especial de tipo rip-rap T7A.
Los trabajos de reposición están siendo financiados con recursos propios de la entidad binacional y cuentan con el monitoreo de técnicos del sector de obras de la institución. Más allá del despliegue logístico para asegurar el suministro de energía de extra alta tensión, el episodio expone cómo los eventos climáticos extremos imponen costos de mantenimiento operativo fuera de presupuesto para las grandes hidroeléctricas de la región.
El costo social en Ayolas y el sur paraguayo
Como ocurre habitualmente en estas coyunturas, el manejo de caudales para salvar la infraestructura de la represa tiene su contrapartida social inmediata. La evacuación masiva de agua a través de los vertederos incrementó el nivel del río aguas abajo, anegando varios barrios de la ciudad de Ayolas, en el departamento de Misiones, donde decenas de familias debieron abandonar sus hogares.
El dilema técnico de equilibrar la seguridad estructural del complejo hidroeléctrico con el impacto ambiental y humano en las poblaciones ribereñas vuelve a quedar en el centro del debate. Las tareas de contención en la torre de transmisión continúan mientras se aguarda que el volumen de agua proveniente del norte comience a estabilizarse, dejando como interrogante si las defensas actuales resultan suficientes ante un régimen de lluvias cada vez más severo e impredecible.
