La Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES) presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público tras detectar que 5.314 títulos de Medicina, expedidos entre los años 2023 y 2026, pertenecen a carreras que no contaban con acreditación vigente al momento de su emisión. La cifra no representa un simple desajuste administrativo: equivale a casi el 25% del total de 21.689 diplomas de esta especialidad registrados en ese mismo periodo. La pregunta de fondo es inevitable: ¿quiénes y en qué condiciones están ejerciendo la medicina en el país tras haber egresado de unidades académicas sin respaldo de calidad comprobada?
Las instituciones en la mira de la Fiscalía
El titular de la ANEAES, José Duarte Penayo, detalló el alcance de la presentación penal ante el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón, quien dispuso la apertura inmediata de una causa y asignó un equipo investigador integrado por los fiscales Silvia González, Laura Giacummo y Christian Benítez. La nómina de universidades que concentran la mayor cantidad de títulos bajo sospecha la encabezan la Universidad Autónoma San Sebastián de San Lorenzo, con 1.260 títulos, y la Universidad María Serrana, con 1.209.
El listado de la denuncia incluye además a la Universidad María Auxiliadora (102 títulos), la Universidad Leonardo Da Vinci (35), la Universidad Privada del Guairá (24), la Universidad Columbia del Paraguay (12) y la Universidad del Sol (8). De las 5.314 titulaciones señaladas, unas 2.469 corresponden a carreras que fueron evaluadas durante el año 2025 pero no lograron obtener la acreditación de la agencia.
Firmas falsificadas y documentos sin sello
Entre los hallazgos trasladados a la Fiscalía se describen inconsistencias documentales de gravedad institucional. La ANEAES identificó la falta de evaluación en carreras obligadas por ley, la emisión reiterada de títulos sin habilitación legal vigente y la incorporación de constancias de prácticas médicas que carecen de sellos institucionales y firmas de los responsables. En diversos expedientes se detectó, además, la presunta falsificación de firmas en documentos académicos clave.
La agencia advirtió que la inscripción formal de un título ante el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) no valida ni subsana las faltas de origen de una carrera. La fragilidad de los controles del sistema estatal queda al descubierto cuando se observa que el registro central del MEC no identifica la sede o filial de origen en el 97,3% de los casos analizados, por lo que el universo de egresados en situación irregular podría ser significativamente mayor.
El antecedente de María Serrana y el rol del CONES
El caso encuentra un antecedente directo en la Universidad Privada María Serrana, cuya sede central y filial de Ciudad del Este sufrieron la clausura en el año 2022 por irregularidades detectadas en certificados de estudios de la carrera de Medicina. Sin embargo, el informe de la ANEAES extiende la responsabilidad del problema al Consejo Nacional de Educación Superior (CONES), al cuestionar su inacción frente a ofertas académicas que operan al margen de los procesos obligatorios de acreditación.
Como muestra del alcance del problema en la educación universitaria, en mayo de 2026 la ANEAES ya había solicitado la intervención de oficio de 126 carreras de Derecho pertenecientes a 32 universidades que nunca se sometieron a los procesos de evaluación. Las sospechas actuales abarcan también las facultades de Odontología e Ingeniería. Aunque la falta de acreditación no implica de forma automática que la totalidad de los diplomas sean apócrifos, la acumulación de indicios obliga a una investigación penal profunda que determine responsabilidades tanto en el ámbito universitario como en los organismos encargados de ejercer el control del Estado.
