La crisis política institucional tuvo este miércoles su capítulo más álgido con el inicio formal del juicio político al presidente de la República, Santiago Peña, un procedimiento que busca su destitución del cargo y que se encamina a una resolución inminente en la Cámara de Senadores.
El proceso arrancó con la exposición de los fiscales acusadores, quienes formularon los argumentos legales y políticos que sustentan el pedido de salida del mandatario. La jornada estuvo marcada además por el intento fallido de tratar la renuncia del jefe de Estado en una sesión bicameral que no prosperó, lo que dejó el camino despejado para la continuidad del juzgamiento parlamentario.
Plazo para la defensa y convocatoria a sesión extraordinaria
Tras escuchar la formulación de los cargos, el tribunal procedió a correr traslado del libelo acusatorio a las partes. En ese contexto, se fijó un emplazamiento directo al presidente para que ejerza su derecho a la defensa en la sede legislativa.
El titular del Congreso, Bachi Núñez, confirmó formalmente el cronograma de la tramitación y la convocatoria a las partes implicadas:
El tribunal corrió traslado del libelo acusatorio a las partes para su defensa. Le emplazaron a Santiago Peña a presentarse mañana a las 10 de la mañana, para ejercer su defensa, en una sesión extraordinaria de la Cámara de Senadores.
El desenlace y la línea de sucesión
Los plazos otorgados por el Legislativo señalan que la sesión extraordinaria del jueves a las 10:00 será determinante para la definición del juzgamiento. Tras la presentación del descargo del mandatario —o de su representación legal—, el pleno del Senado quedará habilitado para votar el veredicto final.
De confirmarse los votos requeridos para la condena y remoción del jefe de Estado, el orden constitucional establece que el vicepresidente Pedro Alliana deberá asumir de manera inmediata la Presidencia de la República para completar el mandato constitucional.
