El ministro de Educación y Ciencias, Luis Ramírez, afirmó que no existen razones justificadas para la medida de fuerza anunciada por los gremios docentes para los días 17 y 18 de septiembre. Según el titular del MEC, el Gobierno Nacional está cumpliendo con los compromisos salariales acordados previamente con el sector, por lo que considera que no se dan las condiciones para suspender las clases.
La postura del Ejecutivo se basa en una propuesta de reajuste salarial del 5%, la cual, según Ramírez, contempla los puntos discutidos en las mesas de diálogo técnico. El ministro argumentó que el acuerdo vigente establece un ajuste conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y que la administración actual está respetando dicho parámetro.
No veo por qué tengamos que tener una medida de fuerza. Eso se tiene cuando no se dan las condiciones.
La contrapropuesta de los gremios y el impacto en las aulas
En la vereda de enfrente, las organizaciones de educadores mantienen su postura de ir al paro. Los trabajadores exigen un incremento del 8%, además de presupuesto para la cobertura del crecimiento vegetativo, la creación de nuevos rubros docentes, la incorporación de psicólogos en las instituciones y mayores recursos para asegurar la gratuidad escolar.
Ante este escenario, Ramírez lamentó la recurrencia de las protestas en el ámbito educativo. El secretario de Estado señaló que estas medidas de fuerza terminan perjudicando de manera directa el calendario escolar y privando de horas de aprendizaje a los estudiantes de todo el país.
Formación docente y expectativas de acuerdo
El ministro también aprovechó para relacionar las exigencias salariales con la calidad de la enseñanza y la preparación de los educadores. Mencionó como un dato de preocupación que, de un total de 109.000 maestros evaluados en el país, solo unos 30.000 lograron superar las pruebas de comprensión lectora.
Es decir, 3 de cada 10 pasaron la prueba.
A pesar del anuncio de huelga por parte de un sector del magisterio, desde el MEC se muestran optimistas en destrabar el conflicto. Ramírez aseguró que actualmente más del 50% de los gremios ya aceptan la propuesta del Gobierno y que el objetivo del diálogo es ampliar esa adhesión al 90% antes de las fechas previstas para la movilización.
