A pocos días de las elecciones municipales previstas para el próximo 4 de octubre, los candidatos de los diferentes sectores políticos ingresan a la fase decisiva de sus campañas. Este tramo final no solo representa el último esfuerzo para captar el voto de la ciudadanía, sino también el inicio de un periodo estrictamente regulado por las normativas vigentes en el país.
De acuerdo con lo establecido en el Código Electoral, la propaganda electoral en la vía pública y en los medios de comunicación debe finalizar exactamente 48 horas antes del inicio de los comicios. Una vez cumplido ese plazo, queda estrictamente prohibida cualquier actividad de proselitismo, dando paso al denominado silencio electoral.
Esta etapa de veda busca garantizar un espacio de reflexión para los electores, libre de la influencia de la publicidad política directa. Además de la suspensión de la propaganda, el marco legal paraguayo contempla otras restricciones y prohibiciones logísticas y de comportamiento que entran en vigor en las horas previas y durante el día de la votación, con el objetivo de asegurar el desarrollo pacífico y ordenado de la jornada democrática.
