El fenómeno meteorológico de El Niño continuará intensificándose durante los próximos meses y se prevé que alcance su punto máximo en diciembre de 2026. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió este jueves que este episodio podría consolidarse como uno de los más fuertes registrados desde que se iniciaron las observaciones sistemáticas en 1950, lo que elevará el riesgo de sequías extremas e inundaciones en diversas regiones del planeta.
De acuerdo con el boletín mensual sobre el clima estacional global del organismo, el fortalecimiento de este fenómeno alterará de manera significativa las pautas de precipitación y generará temperaturas superiores a la media en gran parte del mundo. Esta situación condicionará de forma directa a las economías, los ecosistemas y las comunidades a nivel global.
Un calentamiento sin precedentes en el Pacífico
El Niño es un evento de origen natural caracterizado por el calentamiento de la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental. Este incremento térmico modifica la circulación de los vientos, la presión atmosférica y los regímenes de lluvias. Según la OMM, la probabilidad de que este evento se extienda hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%.
La directora de la organización, Celeste Saulo, detalló la velocidad con la que se desarrolla el proceso y aclaró el mecanismo de funcionamiento de este fenómeno climático:
El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente. No incorpora calor nuevo al planeta, sino que libera el calor almacenado en el océano. Las aguas de las que se nutre presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse.
Proyecciones de anomalías térmicas para el trimestre final
Los datos técnicos muestran un incremento acelerado en los índices de medición. La anomalía de la temperatura en la superficie del mar en la región central del Pacífico pasó de 1,6 °C por encima de lo normal en junio a 2,5 °C en agosto. Las proyecciones de la entidad para el trimestre de octubre, noviembre y diciembre estiman que el indicador alcanzará aproximadamente los 3,7 °C sobre los valores promedio.
Si se cumplen estas previsiones basadas en el consenso de 13 centros meteorológicos internacionales, el registro superará el récord anterior de 2,6 °C establecido durante el período de 2015-2016, marcando un hito sin precedentes en la historia de las observaciones meteorológicas.
Impacto en el termómetro global y la agricultura
La incidencia de este fenómeno ya se hace sentir en el comportamiento de las temperaturas globales de los últimos años. El Niño contribuyó a que el año 2023 fuera calificado como el segundo más cálido del registro histórico, mientras que el año 2024 alcanzó el máximo absoluto con una temperatura media de 1,55 °C por encima de los niveles preindustriales (1850-1900).
Aunque los efectos térmicos más agudos suelen manifestarse con posterioridad al pico del fenómeno, la OMM informó que ya se registran consecuencias severas en el continente americano. En regiones de Centroamérica, la persistente sequía vinculada a este escenario ya provocó pérdidas en el sector agrícola y la muerte de animales.
