La destrucción de cultivos hortícolas revela la extrema fragilidad de la agricultura familiar en Paraguay. El MAG intenta contener la sobreoferta de tomate mientras confirma una caída del 42% en su presupuesto en los últimos cinco años.
Las inclemencias del tiempo y la falta de canales efectivos de comercialización empujan a los agricultores a rematar su producción muy por debajo de los costos de origen, mientras la brecha con las góndolas expone una falla estructural.