Las negociaciones entre la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y la empresa británica Atome Energy ingresaron en una fase decisiva. Ambas partes buscan destrabar de manera urgente los puntos de conflicto en torno al proyecto de producción de hidrógeno y amoníaco verde en la ciudad de Villeta, con el objetivo de evitar un eventual arbitraje internacional de millonario costo y la aplicación de nuevas sanciones económicas.
El plazo para alcanzar un entendimiento formal se agota. Según los términos del acuerdo vigente, la próxima semana vence una fecha clave que, de no registrar avances, activará de forma automática una nueva cláusula contractual con costos adicionales y penalidades financieras para el proyecto.
Las claves del conflicto en Villeta
El proyecto de Atome en Paraguay contempla la construcción de una planta de hidrógeno verde a gran escala, para lo cual requiere un suministro de energía eléctrica de alta potencia por parte de la ANDE. Sin embargo, las condiciones de la tarifa de compra, los plazos de infraestructura y las garantías de consumo generaron diferencias técnicas y financieras que hoy mantienen en vilo la inversión.
Representantes de la estatal eléctrica y de la firma internacional mantienen reuniones de carácter urgente para ajustar los términos contractuales. La intención de los negociadores es firmar una adenda que flexibilice las exigencias mutuas sin que esto represente un perjuicio patrimonial para el Estado paraguayo ni la pérdida de competitividad para la empresa desarrolladora.
