El exsenador colorado Hernán David Rivas fue condenado a ocho años de pena privativa de libertad luego de que un Tribunal de Sentencia probara que no realizó el recorrido académico necesario para obtener el título de abogado. El fallo judicial confirma que el político cartista ejerció la profesión y ocupó cargos de alta relevancia constitucional de manera irregular, utilizando un documento académico de contenido falso.
La resolución judicial deja al descubierto la vulnerabilidad y el fallo sistémico de los controles estatales en Paraguay. Con un título de grado inexistente, Rivas no solo obtuvo la matrícula profesional ante la Corte Suprema de Justicia, sino que también accedió a una banca en el Congreso Nacional y llegó a integrar y presidir el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM), el órgano extrapoder encargado de juzgar y remover a fiscales y jueces.
El camino de la sospecha a la condena
Durante el proceso de investigación y el juicio oral, quedó demostrado que Rivas carecía de la formación universitaria requerida para el ejercicio de la abogacía. La sentencia ratifica que el exlegislador no cumplió con el requisito constitucional básico de poseer el título de abogado para formar parte del JEM, cargo que desempeñó en representación de la Cámara de Diputados primero y de la Cámara de Senadores después.
La situación de Rivas había generado un fuerte debate en los sectores jurídico y político del país, debido a la gravedad institucional que representaba tener a un no profesional al frente del órgano que evalúa el desempeño de los magistrados. Con este fallo en primera instancia, la justicia determina la responsabilidad penal del exparlamentario en la producción y uso de documentos públicos de contenido falso.
