Tras confirmarse su victoria en las elecciones municipales, la intendenta electa Soledad Núñez ya trabaja en el diseño de las primeras medidas que implementará al asumir el cargo. El plan de transición contempla un diagnóstico profundo de la situación administrativa de la comuna y una serie de acciones inmediatas para dar respuesta a los reclamos ciudadanos más urgentes en materia de infraestructura y servicios.
El traspaso de mando oficial está fijado para el próximo 3 de noviembre, una vez que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) realice la proclamación formal de las nuevas autoridades locales. Hasta esa fecha, el equipo técnico de la intendenta electa avanzará en la planificación de los primeros decretos y resoluciones de la nueva administración.
Auditoría financiera y revisión de recursos humanos
El primer eje de la gestión de Soledad Núñez se centrará en el ordenamiento interno de la municipalidad. Para ello, se dispondrá una auditoría integral de las cuentas públicas con el objetivo de transparentar el estado financiero en el que se recibe la institución, evaluar el nivel de endeudamiento y verificar los compromisos pendientes de pago.
Asimismo, la nueva administración prevé una revisión detallada de la nómina de funcionarios y de los esquemas de recaudación de impuestos y tasas municipales. Esta medida busca optimizar el gasto público, detectar eventuales irregularidades en la contratación de personal y asegurar que los recursos ingresen efectivamente a las arcas de la comuna para su posterior inversión en la ciudad.
Plan de choque para basura y tránsito
Más allá del orden administrativo, el equipo de transición prepara intervenciones directas en las áreas que afectan diariamente a los contribuyentes. Entre las prioridades declaradas se encuentra un plan de choque para la recolección de basura y la mejora de los servicios públicos básicos, buscando paliar el déficit actual en el mantenimiento urbano.
Por otra parte, se proyectan cambios operativos en el área de tránsito. Estas reformas apuntan a agilizar la circulación en los puntos críticos de la ciudad y reordenar las tareas de control en la vía pública, completando así la agenda de prioridades para los primeros días de gestión tras la toma de posesión de las nuevas autoridades.
