Un equipo técnico de la Dirección de Memoria Histórica y Reparación, encabezado por su titular, Rogelio Goiburú, inició este lunes trabajos de excavación en el Cementerio del Este, en Asunción. La intervención busca localizar e identificar restos de víctimas de desaparición forzada durante la dictadura militar de Alfredo Stroessner, un capítulo fundamental en la agenda pendiente de derechos humanos del país.
El procedimiento cuenta con la colaboración directa de especialistas en antropología forense provenientes de Estados Unidos, quienes aportan metodología y rigor técnico a la recolección de evidencia ósea. Los trabajos se desarrollan con extrema cautela técnica y se extenderán a lo largo de toda la semana en el predio municipal.
Un testimonio sobre la presencia policial en la dictadura
La línea de investigación que derivó en esta excavación se sustenta en una serie de entrevistas a exoperarios del cementerio. Según la reconstrucción técnica, un testimonio clave señaló que efectivos policiales ingresaron al sitio durante el régimen autoritario transportando un cajón de madera que no poseía el formato ni las características de un ataúd convencional, ordenando su entierro inmediato.
En aquel procedimiento irregular, de acuerdo con los datos recabados en la pesquisa previa, los uniformados habrían mencionado expresamente el nombre del médico Agustín Goiburú, una de las figuras más emblemáticas de la resistencia stronista y víctima del Plan Cóndor, la red de coordinación represiva entre las dictaduras del Cono Sur.
El rigor científico ante las expectativas de la memoria
Aunque la hipótesis principal apunta al hallazgo del médico paraguayo, la dirección de la búsqueda enfatizó que cualquier resto recuperado deberá ser sometido a los análisis genéticos y de laboratorio correspondientes para lograr una identificación fehaciente. La verificación científica es la única vía para dotar de certeza legal y moral a los hallazgos.
Las labores en el Cementerio del Este representan una acción sistemática en el proceso de búsqueda e identificación de más de cuatrocientas víctimas de la dictadura. Más allá del valor simbólico para los familiares, la tarea busca saldar una deuda histórica del Estado paraguayo mediante la aplicación de protocolos forenses internacionales en predios públicos que sirvieron como escenario del ocultamiento de crímenes de Estado.
