El asesinato de Deisy Paola Giménez Segovia, de 22 años, ocurrido en la ciudad de Lambaré, volvió a poner en evidencia las fallas del Estado en la protección a las víctimas de violencia machista. La joven fue ejecutada a tiros por su expareja a pesar de contar con una orden judicial de restricción vigente, un hecho que desencadenó duros reclamos de la Iglesia católica hacia la actuación del sistema judicial y policial.
Llamado de la Iglesia ante la cúpula del Gobierno
Durante una homilía en la Catedral Metropolitana de Asunción, el cardenal Adalberto Martínez criticó la mora y la falta de respuesta efectiva ante las denuncias presentadas por mujeres en situación de riesgo. La ceremomia contó con la presencia del presidente Santiago Peña, la primera dama Leticia Ocampos y miembros del gabinete ministerial.
“Las víctimas necesitan valor para acudir a la Justicia, pero también necesitan ser escuchadas, protegidas y acompañadas. Ninguna denuncia de violencia debe quedar simplemente archivada o demorada sin una evaluación seria del riesgo y una respuesta eficaz”, expresó Martínez.
A los reclamos se sumó monseñor Gabriel Escobar Ayala desde el Santuario Nuestra Señora del Rosario de Luque. El prelado exigió un trabajo coordinado entre la Policía Nacional, el Ministerio Público y el Poder Judicial para que las medidas cautelares no queden en meros trámites de papel.
Proceso penal y auditoría al sistema judicial
En el plano judicial, la causa derivó en la imputación de Aldo Alexis Duarte Moreira por feminicidio y homicidio doloso. El juez penal de Garantías Juan Oviedo ordenó la prisión preventiva del sospechoso mientras corre el plazo de la investigación.
A la par del proceso penal, el ministro de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Jiménez Rolón, solicitó una auditoría de gestión sobre las actuaciones previas al crimen. El objetivo es determinar si existieron omisiones o negligencias administrativas en el seguimiento de la orden de alejamiento que debía proteger a la víctima.
Las cifras de la violencia
Datos del Ministerio Público señalan que en lo que va de 2026 se registraron 20 víctimas de feminicidio en Paraguay, crímenes que dejan un saldo de 36 hijos huérfanos, entre ellos 26 menores de edad. Las estadísticas oficiales detallan que durante el año 2025 se contabilizaron 37 mujeres asesinadas en el contexto de violencia de género, dejando a 69 hijos sin madre.
