Paraguay requiere incorporar cuatro radares meteorológicos para completar la red de cinco equipos proyectada por la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) y así afinar la precisión territorial de los avisos por tormentas severas. Actualmente, el país posee un solo radar y se encuentra fuera de servicio por tareas de mantenimiento, mientras la adquisición de la infraestructura restante sigue frenada por burocracia estatal.
Trabas administrativas en el Ministerio de Economía
El director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, explicó en conversación con la radio Universo 970 AM y el canal GEN que los procesos internos de la institución para avanzar en la compra tecnológica se cumplieron, pero el avance depende de autorizaciones fuera del organismo.
“En realidad no es una cuestión Dinac. No es estrictamente dinero el tema, no es tampoco planificación y mucho menos administrativa interna”.
El titular de la entidad y los técnicos del área mantuvieron reuniones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para argumentar la necesidad del equipamiento. Pese a contar con la previsión del proyecto, las liberaciones presupuestarias y los permisos correspondientes siguen retenidos en esa instancia del Gobierno.
El único equipo disponible, en reparación
Respecto a la cobertura actual, Mingo indicó que el único radar del país permanece en taller a la espera de repuestos importados. La estimación oficial apunta a un 80% de probabilidad de que el artefacto vuelva a operar antes de que termine el año.
A pesar de este déficit, la falta del instrumento no anula la emisión de avisos y pronósticos. La institución monitorea las condiciones atmosféricas mediante imágenes de satélite, estaciones en superficie y el lanzamiento diario de globos sonda. Con estas herramientas, la capacidad operativa actual de la central meteorológica se sitúa en un 70%.
Mayor precisión para anticipar tormentas
La utilidad principal de la red de radares se centra en el denominado nowcasting o pronóstico inmediato. La herramienta analiza la formación de nubes a muy corto plazo y permite proyectar con un margen de dos a tres horas el trayecto exacto de un temporal y la eventual caída de granizo.
Si bien estos equipos no alteran las previsiones generales de cuatro o cinco días, otorgan un nivel de detalle clave para delimitar los distritos o departamentos en riesgo inminente.
Por otra parte, el sector público analiza mecanismos para transmitir estas advertencias en forma directa a los dispositivos móviles. El proyecto es impulsado por la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) y el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), con el fin de enviar notificaciones geolocalizadas a la ciudadanía sin requerir la descarga de aplicaciones.
