El Ministerio de Desarrollo Social (MDS) institucionalizó el protocolo de contingencia para el programa Hambre Cero en las Escuelas, con el objetivo de garantizar la continuidad de la asistencia alimentaria escolar durante emergencias climáticas. Mediante la Resolución N° 012/2026, firmada por el ministro Tadeo Rojas, la cartera estatal establece que las raciones de desayuno, merienda, almuerzo y cena pasarán a entregarse en formato de paquetes o kits de alimentos secos en caso de que el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) ordene la suspensión de las clases presenciales.
La disposición plantea una respuesta administrativa a una vulnerabilidad histórica del sistema educativo nacional: las interrupciones del calendario lectivo por severidad climática que dejan a miles de estudiantes sin su principal ingesta diaria. El protocolo fija que la modalidad de distribución de víveres mantendrá su vigencia de forma temporal, extendiéndose únicamente hasta la reanudación formal de las actividades en los establecimientos educativos.
Coordinación interinstitucional y logística de distribución
El esquema operativo involucra de manera directa al Consejo Nacional de Alimentación Escolar (Conae), organismo encargado de ordenar la activación de las gestiones administrativas, técnicas y logísticas a las entidades proveedoras de la alimentación pública una vez decretada la alerta o emergencia. La norma busca evitar las interrupciones imprevistas en la cadena de suministro que habitualmente suceden a los eventos meteorológicos adversos.
En el plano técnico, la resolución encomienda a la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) el diseño estandarizado de los modelos de pliegos y especificaciones para la adquisición de los kits. Estos diseños deberán ceñirse estrictamente a los criterios nutricionales formulados por el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN) y requerirán la aprobación final del propio Conae antes de su adjudicación o implementación en territorio.
Alcance preventivo y escenario meteorológico
Desde el Ministerio de Desarrollo Social aclararon que la normativa posee un carácter de previsión institucional ante los pronósticos asociados al fenómeno meteorológico de El Niño. Por ende, la entrega habitual de raciones cocinadas e insumos en los comedores escolares continuará bajo la modalidad ordinaria mientras no se emita un exabrupto climático o una resolución oficial de suspensión de aulas por parte de la autoridad educativa.
El desafío central del protocolo radicará en la capacidad real de respuesta logística para hacer llegar los paquetes de alimentos a las zonas rurales y de difícil acceso en momentos de avenidas o caminos intransitables, aspecto donde históricamente la burocracia estatal ha mostrado sus mayores limitaciones.
