El Instituto de Previsión Social (IPS) saldrá a saldar su compromiso calendarizado con la clase pasiva este 17 de noviembre, fecha en que abonará de manera conjunta los haberes jubilatorios y el aguinaldo. La confirmación busca llevar previsibilidad a miles de beneficiarios tras la incertidumbre generada por el cierre de la entidad financiera ueno, institución a través de la cual un contingente importante de jubilados percibía sus haberes.
La respuesta institucional ante la contingencia operativa consiste en la bancarización de urgencia: el IPS asumió la gestión administrativa para migrar automáticamente los datos de los afectados hacia nuevos entes bancarios, evitando así la interrupción del flujo de pagos en una fecha sensible para el presupuesto familiar de los pasivos.
Asignación automática y opción de migración posterior
Desde la administración central de la previsional aclararon que los jubilados afectados por la salida del mercado del mencionado banco no necesitarán acudir a las oficinas de la entidad ni realizar gestiones presenciales para regularizar su cobro este mes. La apertura de las nuevas cuentas se realiza de oficio como una medida de contingencia inmediata para destrabar el desembolso.
“Los haberes están garantizados y mes a mes van a cobrar”, señaló Mirtha Arias, encargada de despacho del IPS.
No obstante, la solución implementada por la previsional tiene un carácter provisorio para resguardar la urgencia del pago. Una vez efectivo el cobro del subsidio y haber correspondiente a noviembre, aquellos jubilados que no estén conformes con la entidad bancaria asignada de manera automática podrán solicitar la transferencia de su nómina al banco de su preferencia, conforme a los mecanismos habituales de la institución.
Verificación de asignación por canales digitales
Para conocer la entidad bancaria asignada a cada cuenta, el IPS habilitó la consulta a través de sus plataformas oficiales. Los beneficiarios podrán verificar el banco de destino mediante la aplicación móvil Mi IPS y el portal web institucional.
El desafío para la administración no solo radica en liquidar los fondos en tiempo y forma este 17 de noviembre, sino en asegurar que la transición de la plataforma privada saliente hacia la banca pública o privada asignada no genere fricciones operativas ni demoras en los cajeros automáticos en el día de cobro.
