La crisis financiera que derivó en la intervención de Ueno Bank salpicó de lleno a la caja de la entidad binacional Itaipú. La hidroeléctrica confirmó de forma oficial que mantiene atrapados en la institución bancaria G. 115.200 millones y USD 163,8 millones, una exposición financiera de enorme magnitud que expone los criterios de administración de los recursos institucionales en el sistema bancario local.
Sumados ambos montos al tipo de cambio actual, la cifra comprometida supera ampliamente los 180 millones de dólares. La dimensión del depósito plantea preguntas de fondo sobre las políticas de gestión de riesgo financiero aplicadas por la binacional al concentrar volúmenes de capital de esta escala en una sola entidad privada.
Acciones judiciales ante la Fiscalía
Ante la imposibilidad de disponer de forma inmediata de estos activos debido a la medida de intervención que pesa sobre la entidad financiera, las autoridades de la binacional decidieron judicializar el reclamo para resguardar el patrimonio institucional.
Según informó la propia entidad, ya se iniciaron las acciones legales correspondientes ante la Fiscalía General del Estado. El objetivo prioritario de la presentación judicial es intentar la recuperación de la totalidad de los fondos depositados, en medio de la incertidumbre sobre los plazos y la liquidez que dejará el proceso de resolución bancaria.
El caso abre una discusión inevitable sobre los controles preventivos y la distribución del riesgo en la colocación de fondos públicos y binacionales, donde la solvencia y la prudencia deben primar por encima de cualquier otro criterio comercial.
