¡Se armó el tocorré de acusaciones en las altas esferas del poder! El mismísimo ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, salió con los tapones de punta a denunciar que la reciente imputación de sus funcionarios en el marco del caso del fallecido diputado Eulalio «Lalo» Gomes no es más que un feroz y directo “golpe a la institución” y, principalmente, a su propia gestión. El karai no anduvo con rodeos y tiroteó de lo lindo contra el Ministerio Público, asegurando que están siendo utilizados por una rosca despechada.
La vieja rosca que quiere cobrar venganza
Según el titular de la Senad, los que están detrás de las denuncias contra sus agentes de confianza son exfuncionarios de la casa que formaban parte de una “estructura antigua” que él mismo se encargó de barrer. «Acá le denuncian a la gente que yo puse en la institución, les denuncian lo que yo saqué», gatilló furioso Rachid en una entrevista para la 1080 AM, dejando en claro que hay mucho pichado suelto que quiere verle caer.
Para meterle más picante al asunto, Rachid recordó que hace poco imputaron por enriquecimiento ilícito, lavado de activos y producción de documentos no auténticos a un peso pesado: el exdirector de los agentes especiales de la Senad, quien justamente pertenecía a esa camada anterior que hoy, según él, busca revancha.
Tiroteo directo contra una fiscal adjunta
Pero la cosa no quedó en una simple queja contra los ex’i. El ministro apuntó su artillería pesada directamente hacia la Fiscalía y le puso nombre y apellido al supuesto “puño de hierro” que maneja los hilos de esta jugada. Se trata de la fiscal adjunta Matilde Moreno, con quien Rachid confesó haber tenido un fuerte encontronazo en el pasado durante un operativo fallido.
«A ver, si yo tengo en cuenta la imputación, y con este criterio, hoy en día, Matilde Moreno debería estar imputada también»
Para cerrar su descargo mbarete, el ministro tiró que la Fiscalía, en el mejor de los casos, pecó de ingenua ante las maniobras de la supuesta mafia del pasado. «Como mínimo se dejaron engañar», sentenció el capo de la Senad, dejando la sitú al rojo vivo y la interna del combate al narcotráfico más caliente que nunca.
