Trabajadores de la salud nucleados en 28 organizaciones intensificaron sus movilizaciones frente a la sede del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, en Asunción, donde cerraron de forma temporal la avenida Silvio Pettirossi. El sector exige un reajuste salarial del 50%, la implementación efectiva de la carrera sanitaria y mejoras en las condiciones laborales, mientras analiza la convocatoria a un paro nacional.
La movilización, que reúne a bioquímicos, odontólogos, farmacéuticos y enfermeros, contempla una marcha hasta el Congreso Nacional. El objetivo de los manifestantes es entregar sus reclamos formalmente y concretar una reunión con la Comisión de Crisis en Salud. Tras esta actividad, el sector prevé realizar una asamblea extraordinaria para definir los siguientes pasos de la protesta.
Salarios congelados por más de una década
Como símbolo de protesta, los profesionales levantaron sus batas frente a la cartera sanitaria para visibilizar la precariedad del sector. La dirigente Laila Peña denunció que los salarios de estos profesionales permanecen congelados desde hace 14 años. Según las estimaciones del gremio, esta situación provocó una pérdida del 77% del poder adquisitivo de los trabajadores.
“Las mejoras laborales que estamos pidiendo son por nuestros pacientes. Pedimos una dignificación humana, queremos trabajar mejor, queremos una dignificación salarial”
Amenaza de huelga en laboratorios
La medida de fuerza cuenta con la adhesión de unos 1.554 bioquímicos y otros profesionales de la salud, además de registrar alrededor de 950 socios activos en sus organizaciones. Peña advirtió que, si la asamblea extraordinaria decide ir a la huelga, la medida afectará directamente los servicios de diagnóstico en todo el territorio.
“Vamos a parar el 100% de los laboratorios del país”
Este reclamo surge poco después del acuerdo que el Gobierno cerró con el sector médico. Dicho pacto contempla un reajuste de G. 2.000.000 por vínculo para médicos contratados y permanentes del Ministerio de Salud, la desprecarización de 2.300 profesionales contratados y el pago de G. 1.000.000 por cada feriado trabajado, beneficios que los demás trabajadores de la salud exigen equiparar de forma equitativa.
