Una alarmante situación de desabastecimiento afecta a decenas de familias que acuden diariamente al Hospital Regional de Ciudad del Este. La expectativa de retirar medicamentos gratuitos de la farmacia interna del centro asistencial público se transforma en frustración para los usuarios, quienes tras largas esperas solo logran acceder a insumos sumamente básicos como suero y jeringas.
Un sondeo realizado por el diario La Clave con familiares que aguardaban en la fila con recetas en mano y cajas vacías evidenció que el stock de fármacos vitales es casi nulo. Medicamentos de uso corriente y alta demanda, tales como el omeprazol o el enalapril, se encuentran completamente agotados, según relató una madre proveniente de la localidad de Juan E. O’Leary.
Un gasto diario insostenible para las familias
La carencia de insumos en el sector público traslada el costo financiero directamente a los familiares de los internados, generando un desgaste económico difícil de sostener. De acuerdo con las denuncias de los afectados, cada medicamento adquirido en las farmacias del sector privado del entorno tiene un costo que oscila entre los G. 60.000 y G. 200.000.
Al requerir entre tres y cinco productos recetados por jornada, el gasto diario para mantener la atención de un paciente internado se eleva a un rango de entre G. 300.000 y G. 500.000. Quienes llevan entre 15 y 20 días de permanencia en el hospital manifestaron haber agotado todos sus recursos económicos disponibles.
“Si no tienes plata, mejor no vengas al hospital porque no tiene medicamentos. Se supone que la salud pública es para los pobres, pero si el pobre no tiene cómo costear un remedio, se muere”
Rifas y polladas para costear la internación
Para hacer frente a las exigencias diarias de la internación, los familiares de los pacientes se ven obligados a recurrir a la venta de pertenencias particulares o a organizar actividades de solidaridad comunitaria, como rifas y polladas, con el fin de recaudar los fondos necesarios.
Esta situación en el principal centro médico de Alto Paraná expone la brecha existente entre la gratuidad de la salud garantizada por la legislación nacional y las condiciones reales que deben costear los sectores más vulnerables de la población para acceder a la atención médica.
