El candidato presidencial Flávio Bolsonaro lidera el escrutinio de las elecciones generales celebradas este domingo en Brasil con el 48% de los votos. El actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, se ubica en segundo lugar con el 43% de los sufragios, según los datos oficiales emitidos tras procesarse el 84% del censo electoral. La tendencia confirma que habrá una segunda vuelta entre ambos competidores al no alcanzarse la mayoría absoluta.
La legislación electoral brasileña establece que si ninguno de los aspirantes supera la barrera del 50% de los votos válidos, los dos candidatos más votados deberán enfrentarse en un balotaje. Esta definición definitiva en las urnas quedó programada para el próximo 25 de octubre, de acuerdo con el cronograma del tribunal electoral de ese país.
Una jornada con alta participación y voto electrónico
Unos 159 millones de electores estaban habilitados para participar en esta jornada democrática clave para la región. Además de la fórmula presidencial, los ciudadanos votaron para definir los gobernadores de los 27 estados, renovar la totalidad de los 513 diputados federales, elegir a dos tercios del Senado y actualizar la composición de las asambleas legislativas regionales.
El proceso de votación se inició a las 08:00 de la mañana y se desarrolló de manera normal y sin incidentes graves en todo el territorio brasileño, registrándose únicamente demoras puntuales debido a fuertes lluvias en algunas zonas geográficas. La rapidez en la difusión de las tendencias se debe al sistema electrónico de votación que el país vecino implementa desde 1996.
Las posturas de los candidatos
Al momento de emitir su voto en la ciudad de Río de Janeiro, Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal, expresó sus expectativas sobre el rumbo político del país.
Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso.
Por su parte, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva sufragó en la localidad de São Bernardo do Campo, en la periferia de São Paulo. El mandatario buscó polarizar la jornada electoral y caracterizó la contienda ante los medios de comunicación.
Es una disputa entre la democracia y la barbarie.
