¡Nambrena con la violencia que hay en las calles! Anoche, lo que debía ser un procedimiento mbarete de auxilio casi termina en un velorio en la ciudad de Luque. Un arriero descontrolado no quiso saber nada de la ley y, sin mediar palabras, le encajó un feroz machetazo en la cabeza a un oficial de policía. ¡Iñakãme voi! Pero la cosa no quedó ahí, porque el camarada del uniformado reaccionó al toque y le metió dos balazos en las piernas para frenar la locura.
El guarara oiko a las 22:30 horas en una vivienda del barrio 3 de Mayo. Los agentes de la comisaría local acudieron volando tras recibir una alerta roja por violencia familiar. El pedido de auxilio venía de un karai de 62 años, identificado como Jorge Zárate, quien estaba siendo atacado por su propio hijastro. Al llegar al sitio, los uniformados escucharon los gritos desesperados de la víctima y decidieron entrar a la casa sin perder tiempo.
Entró a salvar y ligó el machetazo
Apenas cruzaron el pasillo de la vivienda, el oficial primero Luís Pereira (32) se topó de frente con el peligro. El sospechoso, un joven identificado como Jeremías Jonás Rodríguez Sotelo (22), estaba totalmente fuera de sí y, armado con un machete, le aplicó un golpe directo a la cabeza al uniformado. El oficial Pereira acusó una herida sangrante y quedó fuera de combate temporalmente.
Al ver a su camarada herido y chorreando sangre, el suboficial Fredy Alegre no dudó un segundo. Haciendo uso proporcional de la fuerza y viendo que la vida de ambos corría peligro, desenfundó su arma reglamentaria y le encajó dos balazos al atacante en zonas no vitales para poder desarmarlo.
Directo al hospital y con cuentas que pagar
El violento agresor, quien según los registros policiales ya tiene antecedentes por violencia familiar de julio de este año, ligó un balazo en el muslo izquierdo (con entrada y salida) y otro en el tobillo derecho, donde la bala quedó alojada en el hueso. Tras ser reducido, tanto el policía herido como el atacante fueron trasladados de urgencia al Hospital General de Luque.
El oficial Pereira sobrevivió de milagro y se llevó de recuerdo seis puntos de sutura en la cabeza. Por su parte, el joven violento quedó internado bajo custodia policial y su caso ya está en manos del fiscal de turno, el agente Augusto Ledesma, quien se encargará de que el arriero rinda cuentas ante la Justicia.
