¡Se armó el descontrol total en el gallinero de la Senad! La Fiscalía tiró una bomba de aquellas imputando a medio mundo en el marco del escandaloso caso #LaMafiaManda, que salpica al fallecido diputado Eulalio “Lalo” Gomes. Entre los salpicados cayeron la sobrina del exlegislador, Helga Concepción Lizany Solís Gómez, y varios agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas. El rollete quedó con la boca abierta cuando se confirmó la imputación de Hugo Derlis Baptista Gómez, Aldo Osmar Pintos Martínez, Alicia Marlene Vázquez Samaniego y el mismísimo director de Inteligencia de la Senad, Cristian Porfirio Amarilla Cabaña. ¡Chore!
La imputación fiscal, firmada por los agentes Ingrid Cubilla, Christian Ortiz, José Martín Morínigo y Luis Said, viene con artillería pesada: asociación criminal, frustración de la persecución penal y realización por funcionarios. Como si fuera poco, le metieron el agravante de la Ley de Drogas que duplica la pena. Ante semejante akãrasy, el capo de Inteligencia, Cristian Amarilla, no corrió al monte: se entregó y quedó guardado en la comisaría 3.ª de Asunción.
¿Qué lo que dice el abogado? “Hay otro Amarilla”
Ahí es donde entra a jugar su abogado defensor, el conocido exfiscal y exministro del Interior, Francisco Javier De Vargas, quien saltó a decir que acá hay un feroz teléfono cortado y que su cliente es más inocente que un bebé de pecho. Según el letrado, el “Amarilla” que aparece en los chats del finado Lalo Gomes es otro arriero.
“Sí, se menciona a un Amarilla, que no es Cristian Amarilla. Se trataría de un miembro de las Fuerzas Especiales de la Secretaría Nacional Antidroga en ese momento”.
De Vargas jura que su defendido no tiene ningún intercambio de llamadas ni mensajitos de WhatsApp con el exparlamentario. Lo único que detectaron en el peritaje técnico es que Lalo Gomes miraba el “Estado” de WhatsApp de Cristian Amarilla. ¡Nambrena! Atender el estado de alguien ya te hace cómplice en este país.
La pica con el denunciante y el plagueo contra los fiscales
Para meterle más picante al caldo, De Vargas tiró que toda esta investigación nació de la denuncia de un agente de apellido Haifush (Enrique Ismael Flores Haifush), a quien tildó de estar “separado y condenado”. ¡Tomá para tu tabaco! Flores tiene una condena de un año y seis meses por andar queriendo revelar secretos de servicio.
Para cerrar el show, el abogado se plagueó de lo lindo porque los fiscales le esconden la carpeta de investigación. Asegura que se enteró de la imputación y del pedido de prisión preventiva por la televisión, porque la fiscala Ingrid Cubilla supuestamente llevó los papeles de paseo a Pedro Juan Caballero. “Es imposible ejercer una defensa no teniendo las actuaciones fiscales a la vista”, remató el molesto karai defensor.
