Por primera vez en la historia del país, la electricidad se convirtió en la principal fuente de consumo final de energía en Paraguay, desplazando a la biomasa sólida (leña, carbón vegetal y residuos). Según el Balance Energético Nacional (BEN) 2025, presentado por el Viceministerio de Minas y Energía (VMME), el consumo eléctrico alcanzó los 22.509,5 GWh durante el último año, lo que representa un incremento del 15,5% en comparación con el periodo de 2024.
Con este salto, la electricidad pasó a cubrir el 27,6% de la torta de consumo final de energía a nivel nacional. En contrapartida, la biomasa sólida quedó relegada al segundo lugar con una participación del 25,3%. Este cambio estructural responde directamente a la expansión de la demanda eléctrica, ya que el uso de recursos forestales y residuos agrícolas apenas registró una variación positiva del 0,6% en el mismo lapso.
Hogares usan más electricidad y avanza la cocina por inducción
La transición energética se hace sentir con fuerza dentro de las casas paraguayas. Durante el 2025, la electricidad representó el 49,3% de la energía utilizada en el sector residencial, superando holgadamente a la biomasa, que se ubicó en un 40%, y a los derivados del petróleo (como el gas licuado de petróleo o GLP), que cubrieron el 10,7% restante. Cabe destacar que los hogares concentraron el 33% de toda la electricidad consumida en el territorio paraguayo.
El informe oficial también revela un cambio de hábito clave en la vida cotidiana: el porcentaje de viviendas que utiliza la energía eléctrica como fuente principal para cocinar subió al 32,7%. Esto significa un avance de 3,6 puntos porcentuales frente a los registros del año anterior, lo que evidencia una adopción gradual de cocinas eléctricas y de inducción en reemplazo del gas de garrafa o la leña.
El transporte sigue atado al petróleo y explota el consumo digital
A pesar del hito de la energía eléctrica, la matriz de consumo general sigue mostrando una fuerte dependencia de los hidrocarburos importados debido al parque automotor. El sector transporte se mantuvo inamovible como el principal consumidor de energía del país, acaparando el 37,9% del total nacional. Dentro de este rubro, los combustibles fósiles (principalmente el diésel) dominan con un aplastante 88,1%, mientras que los biocombustibles (etanol y biodiésel) cubren el 11,9% restante.
No obstante, el uso de biocombustibles mezclados con nafta y gasoil experimentó un crecimiento del 15,2% en 2025, alcanzando una cuota del 4,5% sobre el consumo energético global de la nación.
Por otra parte, el reporte del Departamento de Planificación y Estadística de la Dirección de Recursos Energéticos llama la atención sobre un sector emergente: el de la Infraestructura Digital Avanzada (IDA). Las actividades de este segmento registraron un explosivo incremento del 138,5% en su consumo de electricidad durante el año 2025, consolidándose como un nuevo actor de peso en la demanda del sistema eléctrico nacional.
