Hugo Derlis Baptista, director de Operaciones de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), se entregó este viernes por la mañana ante la Policía Nacional y quedó a disposición del Ministerio Público. El alto funcionario era el último imputado que permanecía prófugo en la investigación abierta tras la filtración de los chats de su primo, el fallecido diputado colorado Eulalio “Lalo” Gomes.
Según la hipótesis fiscal, Baptista habría utilizado su cargo y su influencia para facilitar la huida del presunto narcotraficante brasileño Ronaldo Mendes Nunes, alias “Barba”. El escape de este presunto criminal ocurrió en diciembre de 2023, en pleno desarrollo del operativo Sanctus, un procedimiento que buscaba desmantelar una red de tráfico internacional de drogas.
El nexo familiar y la cúpula bajo sospecha
Los investigadores del Ministerio Público sostienen que Baptista operaba como un nexo de extrema confianza y contacto directo con su primo, Alexandre Rodrigues Gomes, hijo del legislador fallecido y quien actualmente se encuentra bajo prisión preventiva.
El esquema de presunta complicidad institucional no se limita al ahora detenido. La causa judicial también salpica a otros altos mandos de la Senad, incluidos directores de las áreas de Inteligencia y de Fuerzas Especiales. Estos jefes antidrogas están procesados por la supuesta filtración de información confidencial que habría alertado a los objetivos de los operativos antes de que se ejecutaran los allanamientos.
