Paraguay se enfrenta a un escenario de alta tensión financiera y jurídica global. La firma internacional ATOME advirtió que el país quedó expuesto a una disputa legal de alto costo económico tras las recientes modificaciones en las condiciones energéticas que habían sido acordadas para el desarrollo de sus operaciones en territorio nacional.
La representación de la compañía de origen británico comunicó de manera oficial que otorga un plazo de tres meses para entablar mesas de diálogo y buscar una salida negociada con las autoridades locales. A pesar del conflicto generado por el cambio de reglas de juego, los directivos aclararon que la firma aún mantiene la intención de concretar el proyecto industrial en el país.
La mayor inversión extranjera proyectada
Desde la representación de la empresa califican a esta iniciativa de producción de hidrógeno y amoníaco verde como la mayor inversión extranjera directa en la historia de Paraguay. La alteración de las tarifas o el acceso a la energía contratada representa, según los voceros de la firma, un quiebre en la previsibilidad jurídica necesaria para sostener capitales de esta envergadura.
El periodo de noventa días que corre a partir de este anuncio será clave para determinar si el Estado paraguayo logra destrabar el conflicto por la vía diplomática y técnica, o si el caso se trasladará a los tribunales arbitrales internacionales, lo que podría acarrear costos multimillonarios para el erario público.
