Una grave denuncia por un presunto caso de desvío de drogas, conocido en el ámbito delictivo como “mexicaneada”, sacude al Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional en su regional de Ciudad del Este. Agentes de dicha dependencia habrían aprovechado la ausencia de su jefe para apropiarse de unos 170 panes de pasta base de cocaína durante un procedimiento realizado sobre la ruta PY07.
El operativo se llevó a cabo el miércoles alrededor de las 23:30 a la altura del Kilómetro 7 de la capital de Alto Paraná. Oficialmente, los intervinientes reportaron la detención de un camionero y la incautación de 30 panes de la sustancia. Sin embargo, fuentes ligadas a la propia institución policial afirmaron que el camión transportaba en realidad 200 panes de la droga y que los uniformados liberaron a dos hombres que custodiaban el cargamento.
El reporte oficial del procedimiento
Según el informe de la Policía, el detenido fue identificado como Kiker Augusto Pereira Cabral, de 26 años, domiciliado en Hernandarias. El joven conducía un tractocamión Scania 124 L con chapa WXBJ 401 y un semirremolque granelero de la marca Guerra con matrícula WAXE 193. El vehículo, que transportaba una carga de arroz con destino a Brasil, fue interceptado mientras formaba fila al costado de la ruta PY07.
Los agentes policiales verificaron el rodado y hallaron los paquetes envueltos con cinta de embalaje verde debajo de la cabina, entre el motor y el chasis. Posteriormente, trasladaron el camión hasta la base de Investigaciones, donde se contabilizaron 30 panes de pasta base de cocaína, con un peso total de 31,9 kilogramos.
El procedimiento contó con la intervención de Andrés Acosta, asistente fiscal de la unidad especializada antidrogas, bajo la dirección del fiscal Manuel Rojas. No obstante, las sospechas apuntan a que la presencia fiscal se dio luego de que los policías ya hubieran manipulado la escena y apartado la mayor parte de la carga.
Sospechas de desvío y falta de acuerdo en el reparto
De acuerdo con los datos proveídos por fuentes internas, los agentes policiales habrían ocultado los 170 panes restantes antes de la llegada de la comitiva fiscal. El valor estimado de la mercancía desviada oscila entre los 4.000 y 7.000 dólares por kilo en el mercado brasileño.
La presunta maniobra delictiva se habría filtrado debido a desacuerdos internos entre los propios uniformados involucrados al momento de repartir los beneficios del cargamento sustraído. En el momento del procedimiento, la dependencia policial se encontraba a cargo de manera interina por el comisario Pablo Zelaya, debido a que el jefe titular, el comisario principal Wilfrido Javier Maldonado, se encuentra realizando un curso en el exterior.
Exigen intervención de Asuntos Internos
Ante la gravedad del hecho, se requiere la intervención de la Dirección de Asuntos Internos de la Policía Nacional y del Ministerio Público para iniciar una investigación independiente. Resultará clave el análisis de las cámaras de seguridad de la zona del Km 7, el cruce de llamadas y comunicaciones de los intervinientes, así como las declaraciones de quienes estuvieron en la sede de Investigaciones antes de la comunicación formal del operativo.
