La movilidad urbana en Paraguay experimenta una transformación acelerada con el incremento constante de motocicletas y bicicletas como alternativas de transporte. Sin embargo, este crecimiento choca directamente con una infraestructura vial que permanece sin cambios, generando una disputa diaria por el uso de las calles entre peatones, ciclistas y automovilistas.
El fenómeno evidencia la urgencia de planificar las ciudades bajo criterios modernos de ordenamiento territorial. Actualmente, quienes optan por medios de transporte alternativos o de menor porte deben compartir calzadas diseñadas casi exclusivamente para vehículos de cuatro ruedas, lo que eleva los niveles de vulnerabilidad y conflictividad en el tránsito.
El desafío para las administraciones municipales
Esta problemática se posiciona como uno de los ejes centrales de debate de cara a la elección de nuevas autoridades municipales en el país. La necesidad de proyectar ciclovías interconectadas, veredas inclusivas y carriles preferenciales es un reclamo ciudadano que busca garantizar la seguridad y mejorar la calidad de vida en los centros urbanos.
Lograr una convivencia armónica en el espacio público requiere no solo de inversión en obras viales específicas, sino también de normativas claras de tránsito y campañas de educación vial que reconozcan a la motocicleta y a la bicicleta como actores clave de la movilidad actual.
