El temporal registrado el pasado sábado 3 de octubre volvió a poner en evidencia la extrema vulnerabilidad de la infraestructura pública en Paraguay, esta vez afectando directamente al Instituto Nacional del Cáncer (INCAN). Los fuertes vientos y lluvias provocaron destrozos en las instalaciones del principal centro oncológico del país, lo que obligó a una intervención de urgencia por parte de la Defensoría del Pueblo ante el reclamo directo de los pacientes internados y sus familiares.
El Defensor del Pueblo, Rafael Ávila Macke, acudió al hospital para verificar los daños en el lugar. Durante el recorrido, estuvo acompañado por el director médico del INCAN, el Dr. Amado Rodrigo Alfonso Díaz, con quien constató el estado de las áreas afectadas, principalmente techos y zonas de internación que sufrieron deterioros de consideración, comprometiendo la seguridad de los pacientes en un momento de alta vulnerabilidad.
Gestiones de emergencia ante la SEN y la ANDE
La situación en el hospital oncológico obligó a coordinar acciones inmediatas con otras instituciones del Estado para mitigar el impacto del temporal. Desde la Defensoría del Pueblo informaron que se estableció comunicación directa con la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) con el objetivo de proveer de forma urgente los insumos y materiales necesarios para la reparación de las cubiertas dañadas.
Asimismo, se solicitó formalmente a la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) la instalación de un generador móvil de energía eléctrica. En un centro de alta complejidad como el INCAN, la continuidad del servicio eléctrico es un factor crítico de vida o muerte, ya que de él dependen equipos de soporte vital, tratamientos de quimioterapia y la conservación de medicamentos de alta sensibilidad.
La respuesta institucional
El defensor Rafael Ávila Macke refirió que la presencia de la institución responde a la necesidad de garantizar que los servicios esenciales no se vean interrumpidos por problemas de infraestructura que debieron preverse o resolverse con mayor celeridad.
“Vinimos a pedido de la gente para verificar los daños. Nuestra responsabilidad es escuchar y solucionar. En un centro oncológico la atención adecuada es prioridad”, remarcó la autoridad.
Desde la Defensoría del Pueblo señalaron que realizarán un seguimiento continuo de los trabajos de reparación junto a las demás instituciones involucradas, con el fin de asegurar que se restablezcan las condiciones óptimas de atención y se resguarden los derechos constitucionales a la salud de los pacientes oncológicos.
