El presidente de la República, Santiago Peña, vetó totalmente el proyecto de ley que establecía beneficios tributarios y exoneraciones impositivas para facilitar la importación de vehículos de emergencia donados a los cuerpos de bomberos voluntarios del país. La decisión oficial frena una iniciativa legislativa que buscaba aliviar las cargas fiscales sobre las autobombas y unidades de rescate que ingresan al territorio nacional mediante la cooperación internacional.
El texto rechazado por el Poder Ejecutivo planteaba liberar de tributos la nacionalización de estos rodados, un reclamo histórico de las distintas unidades de bomberos que operan en Paraguay sustentándose, en gran medida, con recursos de la ciudadanía y donaciones del exterior. La medida gubernamental implica que cualquier equipamiento o unidad operativa cedida desde el extranjero deberá continuar pagando los gravámenes correspondientes para su despacho aduanero, salvo que el Congreso logre revertir la objeción presidencial.
La resolución pone de manifiesto la constante tensión entre la rigurosidad en la recaudación fiscal y el sostén a entidades de servicio público no gubernamentales. Si bien la contención del gasto y el control aduanero constituyen argumentos habituales desde la administración de Hacienda para objetar excepciones impositivas, la decisión impacta de manera directa en la logística de organismos que suplen falencias estructurales del Estado en materia de respuesta ante emergencias y catástrofes.
Queda ahora en manos del Poder Legislativo analizar el veto presidencial. Ambas cámaras deberán decidir si aceptan la objeción del Ejecutivo o si se ratifican en la sanción inicial del proyecto para otorgar las exoneraciones a los cuerpos de bomberos voluntarios.
