Se viene otro superclásico de esos que paralizan al país y la fiesta del fútbol exige que la pelota sea la única protagonista. Para el duelo del domingo entre Olimpia y Cerro Porteño en La Nueva Olla, la Policía Nacional alista un despliegue multitudinario: 3.400 efectivos estarán acuartelados y desplegados para custodiar que el choque entre el Ciclón y el Decano se viva en paz.
El director de Policía de Asunción, comisario Francisco Dávalos, confirmó los detalles del operativo denominado “Py’a Guapy” en charla con la mesa de “Así son las cosas” (Universo 970 AM y canal GEN). La cobertura no arrancará recién en el barrio Barrio Obrero, sino que abarcará los accesos a la capital desde el departamento Central para interceptar cualquier intento de descontrol antes de que se acerque a la cancha.
Registro a los colectivos de las hinchadas y controles de alcotest
Una de las patas principales del dispositivo de seguridad estará sobre las ruedas. Agentes policiales inspeccionarán los ómnibus que trasladen a las barras y aficionados con la meta de frenar el ingreso de objetos peligrosos o bebidas y evitar cruces violentos en el trayecto. Los controles serán coordinados entre diferentes direcciones para blindar los corredores de llegada.
Además, habrá un ojo punzante sobre el consumo de alcohol. La institución prevé aplicar pruebas aleatorias a quienes muestren signos evidentes de ebriedad, con una novedad técnica para el fin de semana. Según precisó el jefe policial, los uniformados saldrán a la calle a estrenar aparatos alcoholímetros adquiridos para la ocasión.
Vamos a implementar de manera coordinada los controles a los hinchas. Los controles son para evitar incidentes.
Accesos bloqueados y la premisa clara: no es una guerra
Respecto al tránsito vehicular en los alrededores del estadio azulgrana, el perímetro se cerrará temprano. Salvo para los vecinos fijos de la zona, la circulación sobre las avenidas Caballero, Estados Unidos, Novena y Quinta estará restringida para permitir que la masa futbolera se desplace a pie. También se reservarán arterias de evacuación despejadas y las vías libres para los buses de los planteles de ambos clubes.
El mensaje del comando policial apunta a recordar lo esencial para que el espectáculo de nuestra fiesta máxima no se manche con violencia fuera del campo de juego:
Esto no es un campo de batalla. Esto es mera y exclusivamente un encuentro deportivo.
