En un mensaje dirigido a tranquilizar al sistema financiero y a miles de clientes afectados por la crisis del banco Ueno, el presidente Santiago Peña rompió el silencio para anunciar un plan de contingencia estatal. El mandatario prometió que, mediante la aprobación de un proyecto de ley, el Gobierno logrará cubrir al 98% de los depositantes de la entidad, con la previsión de iniciar los pagos durante esta misma semana.
Cambios en el BCP y un salvavidas vía proyecto de ley
El anuncio presidencial no solo buscó frenar la incertidumbre de los ahorristas, sino que también expuso las primeras consecuencias políticas e institucionales de la crisis. Según confirmó Peña, la estrategia oficial contempla una reestructuración inmediata en la conducción del Banco Central del Paraguay (BCP), organismo regulador clave en la supervisión del sistema bancario local.
Para ejecutar la devolución de los fondos a los clientes de Ueno, el Poder Ejecutivo dependerá de la luz verde del Congreso Nacional. La propuesta normativa enviada por el Gobierno busca habilitar los mecanismos extraordinarios necesarios para liberar los recursos y alcanzar a casi la totalidad de los afectados, según la cobertura estimada del 98% informada por el mandatario.
El impacto en los depositantes y el calendario de pagos
La intervención del jefe de Estado apunta a contener el malestar social y evitar un efecto contagio en el resto del sector financiero. De acuerdo con lo señalado por Peña, la meta del equipo económico es acelerar los trámites administrativos para que los primeros desembolsos comiencen a efectivizarse en los próximos días.
El avance de esta medida y la concreción de los cronogramas dependerán de la celeridad con la que el Legislativo trate el proyecto normativo y de la transición en la cúpula del BCP, en medio de una coyuntura delicada para la confianza en el sistema bancario nacional.
