El Poder Ejecutivo oficializó este relevo en la conducción del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC): el ingeniero civil Juan Carlos Baruja Fernández fue designado como nuevo titular de la cartera en reemplazo de Claudia Centurión Rodríguez. La decisión quedó asentada en el Decreto N.º 7204, rubricado por el presidente de la República en ejercicio, Pedro Alliana, marcando un giro directo en la administración de la infraestructura estatal.
Perfil técnico y político para una cartera estratégica
El cambio de mando no es menor. El MOPC representa el motor de la inversión pública y uno de los ejecutores de presupuesto más observados del Estado. Baruja deja la titularidad del Ministerio de Urbanismo, Vivienda y Hábitat (MUVH) para instalarse en una oficina caracterizada por la presión constante de contratistas, la demanda ciudadana por caminos y la fiscalización del gasto.
A través de sus canales oficiales, Alliana argumentó la decisión sobre la base de la trayectoria del nuevo ministro en el gabinete y su desempeño en la política habitacional:
“He decidido designar al ingeniero civil Juan Carlos Baruja como nuevo ministro de Obras Públicas y Comunicaciones. Juan Carlos es un hombre de experiencia y capacidad, que ha demostrado su compromiso con la gente al frente del MUVH. Confío en que continuará trabajando con la misma dedicación para impulsar el proceso de desarrollo y mejora de la infraestructura que nuestro país necesita”.
El trasfondo de la sustitución y los desafíos pendientes
El decreto formaliza asimismo el agradecimiento a Claudia Centurión Rodríguez por los servicios prestados durante su gestión. La salida de Centurión —quien asumió el cargo con una impronta técnica— abre interrogantes sobre la orientación que tomará la agenda de licitaciones, el ritmo de ejecución de proyectos viales y el pago de compromisos a las empresas constructoras.
El salto de Baruja del MUVH al MOPC implica trasladar a un actor de peso político a la gestión del cemento, los puentes y los servicios insumos básicos de conectividad. La capacidad del nuevo ministro para acelerar las obras paralizadas y mantener el equilibrio en las cuentas públicas será el verdadero parámetro para medir la efectividad de este relevo.
