Una auditoría interna en el Instituto de Previsión Social (IPS) detectó graves inconsistencias en el control y registro de medicamentos durante un periodo de cinco años. El descalce financiero y de stock asciende a más de G. 625.159 millones, debido a que el sistema informático de la previsional seguía reportando como disponibles miles de fármacos que, en la realidad, ya habían sido entregados a los pacientes, trasladados a otros centros o devueltos a los proveedores.
El informe revela una falta de sincronización y control en el inventario de la institución, lo que impidió tener un panorama real de los insumos con los que contaba la previsional para la atención de sus asegurados. Esta situación de descontrol administrativo no solo afecta la planificación de compras, sino que también abre interrogantes sobre el destino final de los productos médicos.
El desafío de reconstruir la trazabilidad
Ante la gravedad de los hallazgos, las autoridades de la previsional se ven obligadas a iniciar un proceso de reconstrucción de la trazabilidad de los medicamentos lote por lote. Este procedimiento busca determinar con precisión qué ocurrió con los insumos faltantes en los registros físicos y deslindar las responsabilidades administrativas o penales correspondientes en caso de confirmarse desvíos.
La falta de un sistema integrado y confiable para el seguimiento de los fármacos es uno de los reclamos históricos dentro del IPS, una institución que constantemente enfrenta quejas por desabastecimiento de medicamentos esenciales para tratamientos crónicos y oncológicos.
