Los bioquímicos del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social oficializaron ante el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) la convocatoria a una huelga de tres días, programada para el 26, 27 y 28 de octubre. Los profesionales exigen el abastecimiento regular de insumos básicos para trabajar, la incorporación de más personal y un reajuste salarial tras más de una década sin incrementos.
Sin reactivos para atender a los pacientes
El gremio señala que la precariedad en los laboratorios públicos llegó a un punto crítico que afecta directamente el servicio a la ciudadanía. Ramón Benítez, representante de los profesionales bioquímicos, explicó que actualmente los hospitales no cuentan con los elementos mínimos para realizar análisis clínicos.
“Pedimos la provisión suficiente y regular de reactivos para análisis clínicos. Ahora prácticamente los laboratorios no disponen de reactivos”
A la falta de insumos se suma el déficit de recursos humanos. Según los datos del sector, en el país funcionan unos 170 laboratorios públicos, pero muchos de ellos se ven obligados a cerrar sus puertas a las 15:00 horas porque no cuentan con personal suficiente para cubrir turnos nocturnos o de guardia extendida. Ante esto, exigen la contratación de más profesionales y avanzar en el proceso de desprecarización de los trabajadores que siguen bajo contrato temporal.
Un desfasaje salarial de 14 años
El reclamo económico es otro de los puntos centrales de la movilización. Desde el gremio afirman que los salarios del sector permanecen congelados desde hace 14 años. De acuerdo con los cálculos técnicos que realizaron, estiman que requieren un incremento de aproximadamente G. 3.880.000 para compensar la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante este periodo.
A pesar de haber formalizado el preaviso de huelga para finales de mes, los bioquímicos aclararon que no cierran las puertas al diálogo. El sector presentó una solicitud formal de intermediación al MTESS para que convoque a las autoridades del Ministerio de Salud a una mesa de negociación que permita destrabar el conflicto antes del inicio de la medida de fuerza.
