La Unión de Bioquímicos del Paraguay (UBP) inició este lunes una medida de fuerza por tres días que incluye paros y movilizaciones en las inmediaciones del Congreso Nacional y el microcentro de Asunción. La protesta busca visibilizar una crisis estructural que combina salarios congelados desde hace más de una década con la falta recurrente de reactivos e insumos básicos en los laboratorios del sistema de salud pública.
El reclamo salarial ataca un problema de arrastre. Según explicó la vocera del gremio, Layla Peña, los haberes del sector no registran un reajuste desde el año 2012. En aquel momento, los ingresos de los profesionales equivalían a tres salarios mínimos; hoy, la inflación acumulada y el deterioro del poder adquisitivo redujeron esa relación a casi la mitad, ubicándose en torno a los 1,5 salarios mínimos.
Un atraso acumulado y la brecha del poder adquisitivo
El diagnóstico técnico del gremio indica que, para recuperar plenamente el valor adquisitivo perdido en estos 14 años —que estiman en un 77%—, la corrección debería alcanzar los G. 3.800.000. Sin embargo, la propuesta que acercaron a las autoridades plantea un reajuste menor, fijado en G. 2.000.000, en un intento por destrabar las negociaciones con las mesas de hacienda y salud.
El trasfondo económico no solo afecta al bolsillo de los profesionales, sino que condiciona la operatividad del sistema sanitario estatal. La parálisis o la falta de respuesta institucional ante estos reclamos evidencia la brecha habitual entre las promesas de gestión y la asignación real de recursos en el presupuesto público.
Sin reactivos no hay diagnósticos
Más allá del reclamo salarial, la movilización expone el desabastecimiento de insumos elementales. La falta de reactivos para análisis clínicos en los hospitales públicos paraliza la capacidad de diagnóstico, una herramienta clave para la toma de decisiones médicas sobre cualquier paciente.
“Hace 14 años nuestro sueldo está congelado, perdimos nuestro poder adquisitivo y salimos a las calles hoy a pedir recuperar nuestro valor profesional”, expresó Layla Peña.
El gremio cuestionó la inacción del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social y del Ministerio de Economía y Finanzas. De acuerdo con los representantes de la UBP, autoridades de ambas carteras asumieron compromisos de revisión de rubros y nombramientos que, hasta la fecha, no se tradujeron en medidas concretas.
Las pretensiones en el Presupuesto General
Para intentar dar una solución de fondo a la precarización laboral y la escasez de materiales, el sector bioquímico solicita la inclusión de un fondo de USD 19 millones dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2027. Con estos recursos se busca financiar la provisión de reactivos, la creación de nuevos rubros, el nombramiento de personal contratado y las mejoras salariales exigidas.
La protesta continuará durante los próximos días mientras el sector aguarda una convocatoria formal de las autoridades económicas y sanitarias. La resolución de este conflicto no pasa únicamente por destinar partidas a sueldos, sino por definir si la salud pública contará con las herramientas mínimas para operar con previsibilidad.
