La empresa Petróleos Paraguayos (Petropar) concretó un nuevo reajuste en la cotización del diésel, lo que representa el tercer incremento consecutivo aplicado al sector desde el mes de agosto. La medida oficial se da en medio de un contexto de volatilidad en los mercados internacionales de hidrocarburos, presionados por la inestabilidad geopolítica y el escalamiento de las tensiones en Oriente Medio.
Impacto en la cadena productiva y congelamiento en naftas
El encarecimiento del gasoil golpea de manera directa el esquema de costos del transporte público, la logística de cargas y la producción agroindustrial, factores sensibles para la economía nacional. Si bien los precios internacionales de la materia prima sostienen una tendencia alcista, el ajuste recurrente traslada la presión directamente al consumidor y a los sectores operativos.
En contrapartida, la administración de la petrolera estatal confirmó que las naftas de 88, 93 y 97 octanos mantendrán sus valores anteriores, sin sufrir modificaciones en esta oportunidad. Esta decisión busca amortiguar el impacto del reajuste global en el segmento de vehículos particulares, aunque deja expuesto el margen de maniobra de la empresa frente a la cotización del diésel, un insumo crítico cuyo comportamiento externo difícilmente pueda ser absorbido sin costo fiscal o financiero.
