La festividad eclesiástica más importante del país se alista para mover algo más que la fe de sus devotos. La Municipalidad de Caacupé y los gremios económicos del departamento de Cordillera prevén la llegada de unos 3 millones de visitantes entre el 29 de noviembre y el 16 de diciembre, en un periodo clave que pone a prueba la capacidad logística, hotelera y gastronómica de la región. La cifra no es menor: representa un pulmón financiero determinante para comerciantes formales e informales que aguardan esta época para oxigenar sus ingresos del año.
El impacto en la economía local y la prueba de infraestructura
El movimiento en torno al santuario mariano no solo representa un fenómeno de devoción popular, sino que constituye el principal catalizador económico de la zona. El consumo en hotelería, gastronomía y comercio minorista registrará su pico máximo durante estas semanas, inyectando liquidez directa en la economía familiar cordillerana. Sin embargo, este volumen de personas expone anualmente los límites de la infraestructura urbana y los servicios públicos de la ciudad, un reto recurrente para las autoridades locales y nacionales.
Para intentar capitalizar de forma permanente este flujo y no depender exclusivamente del turismo de paso, la capital departamental suma a su oferta la recuperación del antiguo mercado municipal. Se trata de una infraestructura construida alrededor de 1920, cuya puesta en valor busca ofrecer un espacio ordenado y atractivo para los visitantes, además de dar mayor previsibilidad al comercio local.
Más allá del calendario litúrgico: el desafío de la sostenibilidad
El desafío histórico de Caacupé radica en transformar la masiva inyección de dinero de diciembre en un modelo de desarrollo formal y sostenible para sus habitantes. La rentabilidad de la festividad es innegable, pero la concentración del ingreso en pocas semanas evidencia la necesidad de consolidar una estrategia turística que extienda la actividad a lo largo de todo el año. La infraestructura recuperada y los servicios ofrecidos en esta edición serán la métrica con la que se evalúe si la ciudad está lista para dar ese salto institucional.
